La Medical Supply Organisation de Libia ha aprobado una guía de 2026 para reducir el desperdicio de medicamentos, suministros y equipos médicos mediante una gestión más eficiente de necesidades, inventarios, caducidades, excedentes y distribución.
WRAP propone una definición común y nuevas métricas para identificar y cuantificar la sobreproducción de prendas, con el objetivo de prevenir residuos textiles y mejorar el uso de recursos.
El proyecto europeo ACTPAC desarrolla una ruta química y biológica para transformar residuos de polietileno de difícil reciclaje en productos químicos de valor añadido y nuevos poliésteres biodegradables, combinando catálisis, bioconversión y polimerización.
Las técnicas nucleares ofrecen nuevas vías para prevenir residuos alimentarios, mediante aplicaciones que permiten prolongar la vida útil de los alimentos, controlar plagas y detectar contaminantes a lo largo de la cadena alimentaria.
Una investigación de la Universidad de Doshisha transforma biomasa residual de bulrush en carbón activado con cobre capaz de eliminar diversos colorantes sintéticos de aguas residuales industriales.
Una investigación en Corea del Sur transforma plata recuperada de residuos fotovoltaicos en un electrocatalizador para convertir CO₂ en monóxido de carbono, con una pureza del 99,9 % y alta estabilidad durante la electrólisis.
Un proceso biológico utiliza bacterias para transformar el metano procedente de residuos en bioplásticos biodegradables, mientras una investigación busca mejorar la recuperación del material y reducir los costes de producción.
Las Illes Balears ya cumplen el objetivo de 2035, con solo el 6,01 % de los residuos municipales destinados a vertedero, frente al máximo del 10 % establecido.