Áreas marinas protegidas: urgencia y estrategia para alcanzar el objetivo 30x30
El objetivo 30x30 y la necesidad de protección marina
En la COP15 de Montreal (2022), casi 200 países se comprometieron a proteger al menos el 30 % de los océanos para 2030, un umbral mínimo para restaurar ecosistemas marinos y mantener los servicios ecosistémicos que sostienen la vida humana. Las áreas marinas protegidas (AMP) son actualmente la herramienta más eficaz para conservar biodiversidad, aumentar la resiliencia frente al cambio climático y garantizar beneficios a las comunidades costeras.
Redes de AMP: más allá de la cantidad
Para ser efectivas, las AMP deben conformar redes conectadas que incluyan distintos hábitats y tamaños, con niveles de protección variados según las necesidades de las especies y los ecosistemas. La conectividad permite el intercambio de larvas y el movimiento de adultos, fortaleciendo poblaciones y beneficiando áreas no protegidas. Estas redes deben integrar la participación de todos los sectores implicados —pesca, turismo, ciencia, oenegés y administraciones—, combinando gobernanza efectiva con conocimiento local y tradicional.
Déficit global y español de protección real
Aunque cerca del 10 % del océano mundial está actualmente bajo algún tipo de protección, menos del 3 % corresponde a AMP altamente o totalmente protegidas. En España, las AMP teóricas alcanzan el 23 % del mar, pero menos del 1 % está realmente protegido. Muchas áreas permiten actividades incompatibles con la conservación, carecen de vigilancia efectiva y presentan una gobernanza vertical limitada, lo que reduce drásticamente su impacto sobre la biodiversidad y la sostenibilidad pesquera.
Desafíos de gestión y gobernanza
El éxito de las AMP depende de planes de gestión claros, vigilancia efectiva y participación local activa. La financiación insuficiente y la dependencia exclusiva de recursos públicos ponen en riesgo la conservación. Modelos mixtos de financiación, donde los beneficios generados por pesca, turismo o educación reviertan directamente a la gestión, podrían mejorar la sostenibilidad y legitimidad social de las áreas protegidas.
Acciones clave para alcanzar el 30x30
- Flexibilizar la administración para permitir que municipios y comunidades costeras declaren y gestionen AMP.
- Fomentar la gobernanza participativa con pescadores, oenegés y actores locales.
- Priorizar la protección efectiva mediante vigilancia, personal cualificado y regulación de actividades incompatibles.
- Investigar y planificar estratégicamente las áreas de mayor valor ecológico y social.
- Integrar modelos de financiación sostenible que vinculen los beneficios locales con la conservación.
Conclusión
Las AMP bien diseñadas, gestionadas y respaldadas localmente restauran biodiversidad, aumentan capturas pesqueras, reducen vulnerabilidad climática y generan beneficios socioeconómicos. Sin reformas urgentes en gobernanza, financiamiento y planificación estratégica, el objetivo 30x30 corre el riesgo de quedarse en cifras nominales, sin impacto real sobre los ecosistemas marinos.
[Este contenido procede de THE CONVERSATION Lee el original aquí]





