La gestión de residuos condiciona el balance ambiental del ciclo de vida, al determinar las emisiones de GEI, el consumo de recursos y la presión sobre agua, suelo y ecosistemas mediante las operaciones de separación, transporte, valorización y eliminación.
La Comisión Europea actualiza las orientaciones para facilitar la aplicación del Reglamento sobre Envases y Residuos de Envases, aclarando la gestión del stock existente y los criterios de supervisión durante las primeras fases de implantación.
La incorporación de la incineración de residuos al Régimen Europeo de Comercio de Derechos de Emisión podría transformar el modelo económico de la gestión de residuos y redefinir el equilibrio entre reciclaje, valorización energética y descarbonización.
Un estudio prevé un crecimiento de los envases alimentarios basados en fibra hasta 2040, aunque plantea retos en reciclabilidad, prestaciones barrera y sostenibilidad.
La retirada de cerca de una tonelada de residuos de una cavidad de difícil acceso evidencia el impacto del abandono de residuos en espacios naturales de alto valor ecológico.
La falta de coordinación entre las políticas europeas podría frenar el despliegue del biometano, según un informe del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (Ifri).
La gestión de residuos se consolida como un sector estratégico para impulsar la economía circular, la descarbonización industrial y el suministro de materias primas secundarias.
Una nueva estrategia de oxidación catalítica permite transformar determinados residuos plásticos en materias primas químicas utilizando agua y oxígeno, ampliando las opciones de valorización química.