Biorresiduos, textiles y datos: los ejes de la nueva estrategia gallega de economía circular
La gestión de biorresiduos se consolida como prioridad estratégica
La adaptación a los nuevos objetivos europeos en materia de residuos está acelerando la transformación de los sistemas de gestión municipales. En este contexto, Galicia avanza en la implantación de un modelo orientado a reforzar la prevención, mejorar la recogida separada y aumentar la recuperación de materiales, con especial atención a la fracción orgánica.
Los biorresiduos continúan siendo uno de los principales desafíos para las entidades locales debido a su elevada generación y al potencial que presentan para la producción de compost y otros recursos valorizables dentro de la economía circular.
Impulso a nuevas fracciones de recogida selectiva
Entre las líneas de actuación desarrolladas destacan las iniciativas destinadas a fortalecer la recogida diferenciada de residuos municipales y facilitar el cumplimiento de las obligaciones derivadas de la normativa europea y estatal.
Las actuaciones contemplan:
- Implantación y mejora de sistemas de recogida separada de biorresiduos.
- Incorporación de vehículos específicos para la recogida de materia orgánica.
- Desarrollo de sistemas de recogida diferenciada para residuos textiles.
- Modernización y ampliación de puntos limpios fijos y móviles.
- Implementación de modelos de pago por generación.
Estas medidas buscan incrementar las tasas de recuperación de materiales y reducir la cantidad de residuos destinados a eliminación.
Digitalización para optimizar la gestión municipal
Uno de los elementos más innovadores de la estrategia es la incorporación de herramientas digitales para la gestión de residuos urbanos.
Los nuevos sistemas permitirán disponer de información operativa prácticamente en tiempo real sobre los flujos de residuos recogidos, facilitando:
- El seguimiento de las cantidades gestionadas.
- La optimización de rutas de recogida.
- La mejora de la planificación operativa.
- La evaluación de indicadores de desempeño.
- La trazabilidad de los residuos a lo largo de toda la cadena de gestión.
La integración de datos en la toma de decisiones se perfila como una herramienta clave para mejorar la eficiencia de los servicios públicos y avanzar hacia modelos de gestión más inteligentes.
Infraestructuras para nuevas cadenas de valorización
La estrategia también contempla el fortalecimiento de la red de infraestructuras de economía circular mediante la incorporación de instalaciones especializadas para nuevas corrientes de residuos.
Entre ellas destaca la futura puesta en marcha de una planta pública destinada a la recuperación de residuos textiles, una fracción cuya recogida separada adquiere especial relevancia tras las recientes exigencias normativas europeas.
La disponibilidad de este tipo de instalaciones permitirá impulsar nuevas cadenas de reutilización y reciclaje, favoreciendo la recuperación de materiales y la reducción de residuos destinados a eliminación.
Asistencia técnica para acelerar la transición circular
Junto a las inversiones en infraestructuras y sistemas de recogida, la estrategia incorpora servicios de asesoramiento técnico orientados tanto a administraciones locales como al tejido empresarial.
Este apoyo busca facilitar la implantación de modelos circulares, mejorar el cumplimiento normativo y promover soluciones adaptadas a las particularidades de cada territorio.
Gobernanza, datos y participación ciudadana
Los especialistas coinciden en que el éxito de los sistemas avanzados de gestión de residuos depende de la combinación de tres factores fundamentales:
- Infraestructuras adecuadas.
- Información fiable y trazable.
- Participación activa de la ciudadanía.
Por ello, las actuaciones previstas incorporan programas de sensibilización y educación ambiental dirigidos a distintos colectivos, con el objetivo de mejorar la separación en origen y aumentar la calidad de los materiales recuperados.
La combinación de recogida selectiva, digitalización, nuevas infraestructuras y participación ciudadana configura un modelo de gestión alineado con los principios de la economía circular y con los objetivos europeos de prevención, reutilización y reciclaje de residuos.






