Castilla-La Mancha impulsa hidrógeno verde a partir de residuos agroindustriales y agroforestales
Inversión y consolidación tecnológica
El Plan Complementario de Energía e Hidrógeno Renovable ha movilizado diez millones de euros para fortalecer el Centro Nacional del Hidrógeno (CNH2) en Puertollano (Ciudad Real). Gracias a esta iniciativa, se han desarrollado prototipos avanzados de electrólisis de baja y alta temperatura, pilas de combustible y sistemas de valorización de CO₂, situando a Castilla-La Mancha como un nodo clave en la cadena de valor del hidrógeno renovable.
La valorización del CO₂ es un elemento estratégico: permite capturar este gas de efecto invernadero y transformarlo en productos de valor, como combustibles sintéticos, metano renovable o materiales químicos, integrando la gestión de emisiones en el proceso productivo y cerrando el ciclo de carbono.
Refuerzo del talento científico y técnico
El Plan ha permitido la contratación directa de cinco profesionales especializados en electrólisis, pilas de combustible y valorización de CO₂, así como la estabilización de tres investigadores que se han incorporado como personal permanente del CNH2. Esto consolida un ecosistema científico-tecnológico capaz de desarrollar soluciones integradas que combinan hidrógeno verde y captura/uso de carbono.
Dinamización empresarial y atracción de inversión
En paralelo, se han formalizado más de 50 acuerdos de confidencialidad con empresas nacionales e internacionales, contratos por más de 700.000 euros en servicios tecnológicos y la captación de más de dos millones de euros adicionales en convocatorias competitivas nacionales y europeas. Estas acciones posicionan a Castilla-La Mancha como un centro de innovación en hidrógeno renovable y economía baja en carbono, atrayendo inversión y facilitando la transferencia tecnológica de soluciones de captura y utilización de CO₂.
Impacto socioeconómico y perspectivas futuras
El Plan Complementario ha generado un impacto tangible en empleo cualificado, creación de infraestructuras pioneras y atracción de inversión privada. Castilla-La Mancha se posiciona como referente en la transición energética, con capacidades para combinar producción de hidrógeno verde, valorización de residuos y captura de CO₂. Esto permite convertir al hidrógeno renovable en un vector de reindustrialización sostenible y competitividad en España, cerrando el ciclo de carbono y reduciendo emisiones.





