Desmantelamiento nuclear y gestión de residuos: cierre del ciclo en Zorita
El proceso de desmantelamiento de la central nuclear Central Nuclear José Cabrera, liderado por ENRESA, entra en su fase final tras aproximadamente 20 años de trabajos continuos. Este proyecto constituye el primer desmantelamiento completo de una instalación nuclear en España, posicionándose como referencia técnica en la gestión integral de residuos radiactivos y restauración de emplazamientos.
Ubicada en Almonacid de Zorita, la instalación operó entre 1969 y 2006 como reactor de agua a presión (PWR) de tecnología Westinghouse Electric Company. Tras su cese definitivo, se inició un proceso progresivo de clausura enfocado en la descontaminación, el desmantelamiento estructural y la gestión segura de los residuos generados.
Gestión de residuos y materiales
El proyecto ha implicado la retirada de más de 100.000 toneladas de materiales, con la siguiente caracterización:
- ≈15% residuos radiactivos: clasificados como muy baja, baja y media actividad.
- ≈85% residuos convencionales: gestionados mediante rutas de valorización, reciclaje o eliminación controlada.
Los residuos radiactivos fueron acondicionados y transportados al Centro de Almacenamiento de El Cabril, instalación de referencia en España para la gestión de este tipo de materiales.
Operaciones críticas de desmantelamiento
El desmantelamiento del reactor constituyó una de las fases más complejas desde el punto de vista técnico y radiológico:
- Segmentación bajo agua del vaso del reactor para garantizar blindaje radiológico.
- Uso de herramientas robotizadas y sistemas de control remoto.
- Desmantelamiento de estructuras de alta densidad (hormigón armado de hasta 90 cm de espesor).
Asimismo, se llevaron a cabo actuaciones sobre infraestructuras auxiliares, incluyendo almacenes de residuos, sistemas de evaporación, talleres y edificios administrativos.
Restauración del emplazamiento
El objetivo final del proyecto es la liberación radiológica del emplazamiento (≈12 ha), asegurando su aptitud para usos futuros sin restricciones. Para ello, se ha aplicado un plan de restauración basado en:
- Caracterización radiológica sistemática del suelo y estructuras.
- Eliminación de focos de contaminación residual.
- Verificación mediante criterios regulatorios de liberación.
Actualmente, el emplazamiento —propiedad de Naturgy— se encuentra en fase de validación final, con operaciones logísticas aún activas para la retirada de materiales remanentes.
Implicaciones para el sector de residuos
Este proyecto evidencia la viabilidad técnica de abordar el ciclo completo de vida de instalaciones nucleares, integrando:
- Gestión diferenciada de residuos radiactivos y convencionales.
- Aplicación de tecnologías avanzadas de desmantelamiento.
- Recuperación ambiental de emplazamientos industriales complejos.
El caso Zorita sienta un precedente en España para futuros procesos de clausura nuclear, consolidando metodologías replicables en términos de seguridad, trazabilidad de residuos y restauración ambiental alineada con estándares internacionales.







