El compostaje industrial pide ganar espacio en el desarrollo del nuevo reglamento europeo de envases
La European Compost Network (ECN) ha instado a la Comisión Europea a incorporar el compostaje industrial como una opción plenamente reconocida dentro del marco de economía circular del nuevo Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR). La organización considera que la futura normativa debe adoptar un enfoque basado en el ciclo de vida de los materiales y reconocer que, en determinados usos, los envases compostables ofrecen beneficios ambientales y operativos que complementan al reciclado y la reutilización.
La petición llega en un momento en el que la Comisión prepara los actos de ejecución y las orientaciones técnicas que desarrollarán el PPWR, definiendo aspectos clave sobre el diseño, la reciclabilidad y el tratamiento al final de la vida útil de los envases.
Compostaje como complemento a otras estrategias circulares
La red europea recuerda que el compostaje no pretende sustituir al reciclado mecánico o a la reutilización, sino actuar como una solución complementaria para aquellos envases que, por su uso o contaminación, presentan dificultades para ser reciclados de forma eficiente.
Entre los ejemplos se incluyen:
- Bolsas para la recogida separada de biorresiduos.
- Etiquetas y cápsulas adheridas a residuos orgánicos.
- Envases alimentarios muy contaminados con restos de comida.
- Productos diseñados para integrarse directamente en procesos de compostaje industrial.
Según la ECN, permitir que estos materiales se gestionan conjuntamente con la fracción orgánica puede mejorar la calidad de la recogida selectiva de biorresiduos, reducir la presencia de plásticos convencionales en el compost y aumentar la recuperación de materia orgánica destinada a producir compost de calidad.
Reclaman criterios armonizados y basados en evidencia
La organización también solicita que las futuras normas europeas establecen criterios científicos armonizados para determinar cuándo un envase compostable aporta un beneficio ambiental real y cuándo resulta más adecuada otra alternativa circular.
En este sentido, defiende que las decisiones regulatorias tengan en cuenta:
- El análisis del ciclo de vida de los materiales.
- La disponibilidad de infraestructuras de compostaje industrial.
- La funcionalidad del envase durante su uso.
- La capacidad real de recogida y tratamiento de los residuos orgánicos en cada Estado miembro.
Un debate clave para el desarrollo del PPWR
El reconocimiento del compostaje constituye uno de los aspectos que continúa generando mayor debate durante la implementación del PPWR, ya que la normativa prioriza la prevención, la reutilización y el reciclado material, mientras distintos sectores reclaman que determinadas aplicaciones compostables también formen parte de las estrategias de economía circular.
La decisión que adopte la Comisión Europea en los próximos actos de ejecución condicionarán el desarrollo del mercado europeo de envases compostables y la integración de estas soluciones en los sistemas de gestión de biorresiduos, con implicaciones para fabricantes, gestores de residuos, operadores de compostaje y administraciones públicas encargadas de implantar la recogida separada de la fracción orgánica.






