El futuro del biometano en Europa dependerá de una mayor coordinación entre políticas públicas, según un informe
Aunque la producción de biometano ha experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años, impulsada por iniciativas como REPowerEU y el objetivo comunitario de alcanzar 35.000 millones de metros cúbicos (bcm) de producción anual en 2030, el estudio señala que el desarrollo del mercado avanza a distintas velocidades entre los Estados miembros y continúa enfrentándose a importantes barreras regulatorias, económicas y administrativas.
Del crecimiento inicial a la consolidación del mercado
El informe considera que Europa ha superado la fase inicial de implantación del biometano y entra ahora en una etapa en la que el principal reto ya no es demostrar la viabilidad tecnológica de esta fuente renovable, sino crear un marco estable que permita movilizar inversiones a gran escala.
Los autores advierten de que la diversidad de sistemas nacionales de apoyo, los largos plazos de autorización y la incertidumbre sobre la evolución de los mecanismos de financiación dificultan el cierre financiero de nuevos proyectos, especialmente en instalaciones de mayor capacidad.
Una política más coordinada para acelerar el despliegue
El estudio sostiene que el desarrollo del biometano requiere una estrategia integrada que coordine políticas actualmente dispersas entre distintos ámbitos de actuación. En particular, propone reforzar la coherencia entre:
- las políticas energéticas y de descarbonización;
- la gestión sostenible de residuos orgánicos y subproductos agroganaderos;
- la política agrícola común;
- la estrategia europea de economía circular;
- los objetivos de seguridad energética y reducción de la dependencia del gas fósil.
Según el informe, esta integración permitiría aprovechar mejor el potencial del biometano como combustible renovable, vector de economía circular y herramienta para la valorización de residuos biodegradables.
Más que una fuente de energía renovable
El análisis destaca que el biometano ofrece beneficios que trascienden la producción de energía. Su desarrollo favorece la valorización de residuos agrícolas, ganaderos, agroindustriales y municipales, reduce las emisiones difusas de metano asociadas a la gestión de materia orgánica y genera digestato, un subproducto que puede emplearse como fertilizante orgánico, contribuyendo al cierre del ciclo de nutrientes.
Asimismo, el biometano puede aprovechar las infraestructuras gasistas existentes, facilitando la sustitución progresiva del gas natural sin necesidad de desarrollar nuevas redes de distribución, lo que reduce los costes de integración en el sistema energético.
El suministro de materias primas será determinante
El informe también advierte de que el crecimiento del sector deberá sustentarse en una gestión sostenible de las materias primas. Para evitar conflictos con la producción alimentaria o cambios de uso del suelo, recomienda priorizar el aprovechamiento de:
- biorresiduos municipales;
- estiércoles y purines;
- residuos agroalimentarios;
- lodos de depuración;
- residuos procedentes de la industria alimentaria.
Esta orientación refuerza el papel del biometano como tecnología estrechamente vinculada a la economía circular, donde los residuos pasan a convertirse en recursos energéticos.
Una pieza estratégica para la transición energética europea
El estudio concluye que el biometano puede desempeñar un papel decisivo en la descarbonización de sectores difíciles de electrificar, en el refuerzo de la seguridad energética y en la reducción de la dependencia europea de combustibles fósiles importados. No obstante, alcanzar ese potencial exigirá un marco regulatorio más predecible, mecanismos de apoyo estables y una mayor coordinación entre las diferentes políticas comunitarias.
Más allá del incremento de la capacidad de producción, el informe sitúa el reto en construir un mercado europeo del biometano sólido, competitivo y plenamente integrado, capaz de combinar objetivos climáticos, valorización de residuos, desarrollo rural y competitividad industrial dentro de una misma estrategia de transición energética.






