El nuevo plan de residuos valenciano plantea una planta de valorización energética para reducir el depósito en vertedero
La Comunitat Valenciana prepara la revisión de su planificación en materia de residuos para el periodo 2025-2035. Entre las actuaciones planteadas en los documentos preliminares del nuevo Plan Integral de Residuos figura el desarrollo de nuevas infraestructuras destinadas a reducir la cantidad de residuos que actualmente termina en vertedero.
Una de las principales propuestas es la construcción de una planta de valorización energética en la zona V2, correspondiente al área metropolitana de València. El proyecto contempla una inversión aproximada de 400 millones de euros. El borrador también plantea una segunda planta de valorización energética en Alicante, aunque sin concretar en esta fase una inversión estimada.
La valorización energética como alternativa al depósito del rechazo
El nuevo PIR plantea impulsar la valorización energética del rechazo, es decir, la fracción de residuos que permanece después de los procesos de tratamiento y que no puede destinarse a reutilización o reciclaje.
La planificación considera esta vía como una alternativa al depósito de esta fracción en vertedero. El planteamiento se integra en una estrategia más amplia que incluye la mejora de las instalaciones de tratamiento existentes y el desarrollo de nuevas infraestructuras de gestión de residuos.
Reducir el depósito de residuos municipales
Uno de los objetivos planteados para 2035 es reducir a menos del 10 % la cantidad de residuos municipales destinados a vertedero. Para 2030 se establece como objetivo intermedio que esta proporción sea inferior al 20 %.
La documentación preliminar señala que actualmente el 35,4 % de los residuos municipales generados en la Comunitat Valenciana se destina a vertedero, por lo que el cumplimiento de los objetivos previstos requeriría modificar de forma significativa el modelo actual de gestión.
La planificación también fija objetivos relacionados con la prevención y la recogida separada. Para 2030 se plantea alcanzar un 40 % de residuos municipales separados en origen, porcentaje que debería aumentar hasta el 50 % en 2035. La preparación para la reutilización se situaría en el 10 % en 2030 y en el 15 % en 2035.
Más inversión para valorizar el rechazo
El borrador diferencia entre las inversiones destinadas a la eliminación mediante vertedero y las dirigidas a la valorización del rechazo.
Hasta 2030 se contemplan 165 millones de euros para actuaciones relacionadas con la eliminación en vertedero, mientras que la inversión prevista para la valorización del rechazo, tanto energética como química, asciende a 861 millones de euros.
La planificación señala además que las instalaciones de vertido existentes, junto con las ampliaciones ya autorizadas y previstas, dispondrían todavía de capacidad para unas 13 millones de toneladas. No obstante, el nuevo modelo pretende reducir progresivamente la dependencia de estas instalaciones.
Una propuesta todavía en fase de planificación
La planta prevista para el área metropolitana de València forma parte de los proyectos incluidos en la documentación preliminar de la revisión del PIR. Por tanto, no se trata todavía de una infraestructura en funcionamiento, sino de una actuación contemplada en la futura planificación autonómica.
El Consell prevé aprobar el nuevo Plan Integral de Residuos en 2027. Hasta entonces, el contenido del borrador deberá avanzar por las distintas fases de planificación y evaluación ambiental correspondientes.







