El nuevo sistema de depósito de Singapur busca recuperar más de 1.000 millones de envases de bebidas al año
Un nuevo sistema para los envases de bebidas
El Beverage Container Return Scheme comenzó a implantarse en Singapur el 1 de abril de 2026 bajo la supervisión de la National Environment Agency. El sistema establece un modelo de depósito y devolución para los envases de bebidas de plástico y metal, con el propósito de aumentar la recuperación de estos materiales y reducir su presencia entre los residuos destinados a otros sistemas de tratamiento.
El sistema se integra en el marco de Responsabilidad Ampliada del Productor, de manera que la gestión de los envases regulados corresponde a un sistema organizado por los productores. La operación está a cargo de Beverage Container Return Scheme Ltd., una entidad sin ánimo de lucro autorizada por la National Environment Agency.
La medida responde, entre otros factores, al peso que tienen los envases en los residuos domésticos del país. Según la agencia, los residuos de envases representan aproximadamente un tercio de los residuos domésticos generados en Singapur, mientras que la tasa global de reciclaje continúa siendo baja.
Diez céntimos por cada envase
El sistema se aplica a las bebidas envasadas en recipientes de plástico y metal de entre 150 mililitros y 3 litros. Los envases sujetos al sistema incorporan una marca específica que identifica el depósito.
Al adquirir una bebida incluida en el sistema, el consumidor paga un depósito de 10 céntimos de dólar de Singapur. El importe se recupera posteriormente al entregar el envase vacío en una de las máquinas de devolución instaladas en el país.
La devolución se realiza mediante máquinas de recogida automatizada, conocidas como Return Right Reverse Vending Machines. En el inicio del sistema se desplegaron más de 1.000 máquinas, con el objetivo de que más del 90 % de los hogares ubicados en viviendas públicas dispusieran de una de ellas a menos de cinco minutos a pie. La planificación contempla alcanzar 2.000 puntos durante el primer año de funcionamiento.
Más de 1.000 millones de envases potencialmente recuperables
La National Environment Agency estima que el sistema puede abarcar más de 1.000 millones de envases de bebidas utilizados cada año y permitir la recuperación de más de 16.000 toneladas de materiales anuales. Con ello, el organismo pretende reducir la cantidad de residuos que terminan en instalaciones de incineración y mejorar la circularidad de los materiales recuperados.
El sistema también persigue reducir la contaminación de los materiales reciclables. La agencia señala que los envases de bebidas devueltos mediante este mecanismo llegan separados en origen, lo que facilita su posterior gestión frente a los materiales depositados conjuntamente en los contenedores de reciclaje convencionales.
Este aspecto adquiere especial relevancia en el contexto de Singapur, donde la National Environment Agency ha señalado que los contenedores azules destinados al reciclaje presentan una tasa de contaminación cercana al 40 %. El sistema de depósito se plantea así como un mecanismo complementario a la recogida convencional de materiales reciclables.
Un periodo transitorio antes de la aplicación completa
La implantación se ha organizado mediante un periodo de transición de seis meses, desde el 1 de abril hasta el 30 de septiembre de 2026.
Durante esta etapa, los establecimientos pueden seguir comercializando existencias antiguas que no incorporan la marca de depósito, mientras aumenta progresivamente la presencia de los nuevos envases sujetos al sistema. A partir del 1 de octubre de 2026, todos los envases de bebidas preenvasadas de plástico y latas de metal comprendidos entre 150 mililitros y 3 litros suministrados en Singapur deberán llevar la marca correspondiente.
La National Environment Agency ha utilizado este periodo para introducir ajustes en el funcionamiento de las máquinas y recoger información sobre la experiencia de los consumidores. La entidad operadora también ha trabajado en la mejora del reconocimiento de los envases, los procedimientos de devolución y la resolución de incidencias detectadas durante las primeras operaciones.
El sistema incorpora a productores y comercios
El modelo no se limita a la devolución de los envases por parte de los consumidores. La National Environment Agency lo ha estructurado como un sistema de responsabilidad ampliada del productor en el que los productores financian y participan en la gestión de los envases regulados.
Los establecimientos comerciales cobran el depósito correspondiente a los envases sujetos al sistema y deben facilitar su aplicación de acuerdo con las condiciones establecidas. En determinados establecimientos de restauración con servicio en mesa se ha previsto además un modelo específico mediante el cual los envases pueden recogerse directamente en el propio establecimiento sin que el consumidor tenga que abonar el depósito.
La infraestructura también se ha diseñado teniendo en cuenta la accesibilidad. Además de los puntos instalados en supermercados y otros establecimientos, la National Environment Agency contempla la instalación de máquinas en centros con elevada afluencia, como los mercados de comida y otros espacios comunitarios.
Devolver para mejorar la calidad del material recuperado
La puesta en marcha del sistema supone un cambio respecto al modelo de recogida conjunta utilizado tradicionalmente para buena parte de los residuos reciclables domésticos de Singapur.
Al separar específicamente las botellas y latas de bebidas y asociar su devolución a un depósito, el sistema busca aumentar la cantidad de material recuperado y mejorar su calidad. La National Environment Agency considera que este mecanismo debe complementar las actuaciones destinadas a mejorar la participación ciudadana y reducir la contaminación de los materiales recogidos mediante otros sistemas.
Con la finalización del periodo transitorio el 30 de septiembre y la aplicación completa del sistema desde el 1 de octubre de 2026, Singapur entra en una nueva fase de su gestión de los envases de bebidas. El objetivo declarado por la administración es convertir la devolución de botellas y latas en una práctica habitual y utilizar el sistema de depósito para incrementar la recuperación de materiales y avanzar hacia una gestión más circular de los envases.







