El proyecto europeo SEARCULAR valida cuatro soluciones para avanzar hacia unas artes de pesca circulares en Europa
Nuevas soluciones para reducir los residuos de las artes de pesca
El proyecto europeo SEARCULAR, coordinado por AZTI, ha concluido tras tres años de trabajo con cuatro soluciones orientadas a incorporar criterios de circularidad en todo el ciclo de vida de las artes de pesca. El proyecto ha trabajado con pescadores, puertos y fabricantes para reducir en origen la basura marina generada por estos equipos y facilitar su gestión cuando llegan al final de su vida útil.
Cada año llegan a los puertos europeos cerca de 26.000 toneladas de artes de pesca al final de su vida útil. A este volumen se suman las artes perdidas, abandonadas o deterioradas en el mar, consideradas una de las principales fuentes de plásticos y microplásticos en el medio marino.
Los resultados del proyecto muestran que es técnicamente posible incorporar la circularidad desde el diseño y facilitar posteriormente la reutilización y el reciclaje de estos materiales.
Cabos fabricados con materiales reciclados y biodegradables
Tres de las soluciones desarrolladas actúan sobre los propios materiales utilizados en las artes de pesca:
- Una de ellas consiste en cabos de protección para arrastreros fabricados a partir de redes de cerco recicladas. Según AZTI, estos cabos presentan una mayor durabilidad que los convencionales y permiten reducir tanto el desprendimiento de fibras durante su utilización como el volumen de redes descartadas en los puertos.
- El proyecto también ha desarrollado cabos biodegradables para la pesca con cerco danés. Los ensayos realizados indican que presentan una resistencia a la abrasión tres veces superior a la de los materiales convencionales, lo que contribuye a reducir el desprendimiento de microplásticos durante su uso.
- La tercera propuesta es BIOFAD, unos dispositivos agregadores de peces biodegradables fabricados con materiales naturales como bambú, madera y algodón. Su objetivo es reducir el impacto ambiental asociado a estos elementos utilizados en determinadas pesquerías de atún tropical.
Un nuevo modelo para gestionar las artes fuera de uso
La cuarta solución aborda directamente la fase final de las artes de pesca. Se trata de Blue Point o Punto Azul, un modelo de recogida en puerto diseñado para facilitar la recogida, clasificación y reciclaje de las artes en desuso y mejorar su gestión como residuo.
Esta propuesta se integra en una estrategia más amplia para reforzar las infraestructuras portuarias y facilitar que los materiales recuperados puedan reincorporarse a nuevos usos.
El proyecto también ha elaborado recomendaciones para mejorar los sistemas de gestión de residuos en los puertos, incluyendo la integración de los Puntos Azules en las infraestructuras existentes.
Recomendaciones para extender la circularidad
A partir de las soluciones desarrolladas, SEARCULAR ha elaborado cuatro documentos de referencia sobre los principales retos y oportunidades para avanzar hacia unas artes de pesca circulares en Europa.
Entre las propuestas figuran el establecimiento de porcentajes mínimos de material reciclado, la creación de infraestructuras portuarias inteligentes, la certificación de artes circulares y un etiquetado estandarizado. El proyecto plantea además una ficha de ciclo de vida que podría servir como base para un futuro pasaporte digital de producto aplicado a las artes de pesca.
Las recomendaciones también abordan el uso de materiales biodegradables y la mejora de las infraestructuras destinadas a gestionar estos residuos desde los barcos hasta los puertos.
Del proyecto piloto a la aplicación en el sector pesquero
Los resultados de SEARCULAR muestran alternativas que han sido probadas en condiciones reales, pero su extensión dependerá de la participación coordinada de pescadores, fabricantes de artes, puertos, gestores de residuos y responsables políticos.
El proyecto plantea así una transición hacia artes de pesca diseñadas teniendo en cuenta tanto su utilización como su gestión al final de su vida útil, con el objetivo de reducir desde el origen su contribución a la contaminación marina por plásticos.







