El Reino Unido, destacado en circularidad pero con residuos inevitables
Posicionamiento del Reino Unido en economía circular
Un estudio encargado por WRAP y financiado por el operador de energy‑from‑waste (EfW) enfinium evalúa el enfoque de circularidad del Reino Unido frente a economías avanzadas. El informe concluye que el país cuenta con una política de gestión de residuos robusta y alineada con prácticas internacionales de reciclaje y recuperación, aunque se mantiene un volumen significativo de residuos que no pueden ser reciclados por límites técnicos de los procesos y barreras físicas.
A nivel comparativo internacional —incluyendo países como Japón, los Países Bajos, Noruega y Portugal— ninguno ha logrado eliminar completamente los residuos no reciclables, subrayando que sistemas “cero residuos” son inalcanzables en la práctica.
Persistencia de residuos no reciclables y proyecciones
El gobierno del Reino Unido proyecta que incluso bajo los escenarios más optimizados de reciclaje, seguirán generándose más de 17 millones de toneladas de residuos no reciclables para 2042. Esta cifra refleja que, pese a la mejora en tasas de recuperación de materiales, los límites inherentes a la reciclabilidad técnica y la eficiencia de separación mantendrán un nivel de residuos persistente.
Este flujo residual —parte de los residuos municipales no susceptibles de ser reciclados o reutilizados— requiere planteamientos de gestión que no compitan con las actividades circulares de base, como prevención, reparación y reciclaje, sino que las complementen.
Rol de la gestión de residuos residuales
El informe destaca que la gestión integrada de residuos no reciclables puede agregar valor al sistema circular cuando se orienta a la recuperación energética y material:
- Las instalaciones de Energy‑from‑Waste (EfW) permiten convertir residuos residuales en energía (electricidad y calor), desplazando combustibles fósiles y reduciendo emisiones asociadas al vertido y la descomposición en vertederos.
- La incinerator bottom ash (IBA) —residuo mineral resultante de la combustión— puede reintroducirse en aplicaciones industriales y de construcción, recuperando valor material.
Bien gobernadas, las instalaciones EfW pueden integrarse dentro de la jerarquía de residuos sin competir con flujos reciclables de mayor valor.
Gaps y prioridades de política pública
Pese al liderazgo relativo en gestión de residuos, el informe identifica áreas donde el Reino Unido podría reforzar su marco de política pública para maximizar circularidad:
- Desviar más residuos del vertido mediante medidas que impulsen reciclaje y recuperación antes del tratamiento residual.
- Alinear la gestión de residuos residuales con objetivos de descarbonización y eficiencia energética, anticipando la futura inclusión de EfW en mecanismos de precios de carbono como el UK Emissions Trading Scheme (ETS).
- Fortalecer políticas de prevención y eco‑diseño para minimizar la generación de residuos difíciles de reciclar.
El estudio se publica en un contexto donde la nueva Circular Growth Plan for England está prevista para principios de 2026 por el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra).
Conclusión técnica
La experiencia del Reino Unido ilustra una realidad técnica esencial: incluso con sistemas de reciclaje avanzados y políticas de circularidad bien desarrolladas, la existencia de residuos no reciclables es estructural. La verdadera respuesta de política no radica en eliminar completamente este flujo, sino en integrar su gestión en un marco de economía circular que combine prevención, reciclaje de alto valor, recuperación energética y valorización material residual, reduciendo el impacto ambiental y mejorando la eficiencia global del sistema de residuos.







