Hangzhou, una ciudad china “cero residuos” con más de 12 millones de habitantes
Modelo urbano integral de gestión de residuos
La capital de la provincia de Zhejiang, con una población metropolitana que supera los 12,6 millones, ha sido incluida entre las 20 ciudades mundiales en camino hacia “zero waste” por el Comité Consultivo sobre Cero Desechos del Secretario General de las Naciones Unidas.
El reconocimiento se basa en una disminución sostenida de la generación de residuos sólidos urbanos per cápita, que pasó de aproximadamente 1,06 kg a 0,99 kg diarios entre 2021 y 2024 —un indicador de reducción de intensidad de desechos asociado a políticas de prevención y clasificación en origen—.
Integración digital y coordinación operativa
El progreso se apoya en un sistema de gestión digitalizada de residuos que interconecta:
- más de 7 300 puntos de recogida urbana;
- una flota de casi 1 800 vehículos de transporte;
- nueve plantas de incineración de residuos sólidos municipales;
- once instalaciones específicas para tratamiento de restos alimentarios.
Este “cerebro urbano” de residuos permite un seguimiento en tiempo real de flujos de desechos, logística y capacidades de tratamiento, facilitando una respuesta operativa optimizada y una trazabilidad completa de materiales.
Estrategias de participación ciudadana y valorización
Las autoridades han desarrollado programas comunitarios —como iniciativas de recogida a domicilio y sistemas de incentivos conocidos como ecocréditos— para fomentar la segregación, reutilización y recuperación de residuos. Esta participación estructurada contribuye a desviar material de la disposición final en vertederos.
También se han establecido células de cero residuos en centros educativos, comerciales y residenciales, ampliando las prácticas de separación y reciclaje a nivel comunitario.
Reducción de vertidos y enfoque de tratamiento integral
Según fuentes locales recogidas en los informes que han respaldado la selección de Hangzhou, la ciudad ha mantenido cero vertidos de residuos sólidos municipales desde finales de 2020, combinando procesos de incineración con valorización energética y biológica según tipologías de residuos.
Este resultado es inusual para urbes de gran densidad demográfica y volumen de residuos, y se logra mediante una estructura jerarquizada de tratamiento, que prioriza la reducción en origen, la separación eficiente y la valorización material y energética, en línea con principios de economía circular.
Contexto más amplio: estrategias nacionales chinas
El impulso de ciudades “cero residuos” en China forma parte de una política ambiental más amplia que busca expandir y estandarizar prácticas de gestión sostenible de residuos en múltiples urbes del país. El plan nacional prevé extender estrategias de cero residuos a un porcentaje significativo de ciudades para 2035, combinando reducción en origen con valorización y tratamiento tecnificado de residuos sólidos.
Conclusión
El caso de Hangzhou ilustra un enfoque de gestión urbana de residuos que integra tecnología digital, políticas de participación ciudadana y estructuras de tratamiento diversificadas para reducir la generación de desechos y aumentar la eficiencia operativa del sistema de residuos. Aunque no existe una definición universal de “cero residuos”, este modelo sitúa a grandes urbes densamente pobladas dentro de trayectorias de gestión más sostenibles y alineadas con objetivos internacionales de economía circular y reducción de impactos ambientales.







