India busca convertir los residuos electrónicos en una fuente de materias primas críticas
Un flujo de residuos con valor estratégico
El rápido crecimiento de los equipos eléctricos y electrónicos y de las baterías de ion-litio está incrementando la generación de estos residuos en India. Un informe publicado en enero de 2026 por NITI Aayog, elaborado junto con The Energy and Resources Institute (TERI), plantea avanzar hacia un modelo de economía circular que permita recuperar los materiales contenidos en estos flujos y reducir las pérdidas económicas y ambientales asociadas a su gestión.
El estudio señala que los aparatos electrónicos pueden contener más de 60 elementos, entre ellos metales preciosos como oro, plata, platino y paladio; materiales críticos como litio y cobalto; tierras raras y otros elementos de interés industrial. Al mismo tiempo, pueden incorporar sustancias peligrosas y metales pesados, lo que requiere procesos especializados para su tratamiento.
El informe considera que el crecimiento de estos residuos representa, por tanto, tanto un reto ambiental y de gestión como una oportunidad para recuperar materias primas que actualmente India debe importar.
El peso del sector informal
Uno de los principales obstáculos identificados es el elevado peso del sector informal en la gestión de los residuos electrónicos. Según las estimaciones recogidas en el informe, este sector procesa aproximadamente el 78 % de los residuos electrónicos de India.
El documento señala diferencias importantes entre ambos modelos. Mientras los procesos informales pueden presentar prácticas peligrosas y tasas de recuperación de materiales de aproximadamente 10-20 %, las instalaciones formales analizadas alcanzan tasas de recuperación de entre 95 y 97 %. La gestión informal también puede provocar pérdidas de materiales y contaminación del suelo y del agua.
El informe propone avanzar en la integración progresiva de los trabajadores informales en sistemas regulados, mediante reconocimiento, registro, formación y certificación de sus competencias. De esta manera, la mejora de la gestión no se limitaría a aumentar la capacidad de reciclaje formal, sino que también abordaría la estructura actual de recogida y desmontaje.
Reforzar la responsabilidad del productor
Entre las medidas planteadas para los residuos electrónicos figura la ampliación de la responsabilidad ampliada del productor a otros metales de alto valor y el refuerzo de los mecanismos de seguimiento y control.
El informe también recomienda mejorar la trazabilidad de las operaciones mediante la integración de los sistemas de responsabilidad ampliada del productor con los registros fiscales y establecer auditorías periódicas de las instalaciones de reciclaje. Para las baterías de ion-litio, propone además desarrollar directrices específicas para su recogida, almacenamiento, transporte, reacondicionamiento y reciclaje, así como establecer estándares de pureza para los materiales recuperados.
Una capacidad de reciclaje en expansión
Los datos oficiales del Gobierno indio muestran que el sistema formal de reciclaje continúa ampliándose. En marzo de 2026 había 386 recicladores registrados de residuos electrónicos y se habían procesado 28,75 lakh de toneladas de estos residuos, equivalentes a unos 2,875 millones de toneladas. De esta cantidad, se habían generado certificados de responsabilidad ampliada del productor para 11,86 lakh de toneladas.
No obstante, el informe de NITI Aayog considera que persisten importantes brechas entre la generación de residuos y su gestión formal. La infraestructura continúa fragmentada y una parte significativa de los materiales sigue circulando por canales informales, limitando la recuperación de su valor económico y material.
De residuo a recurso estratégico
El planteamiento del informe va más allá del incremento de las tasas de reciclaje. NITI Aayog y TERI consideran que una gestión más eficiente de los residuos electrónicos y de las baterías puede contribuir a reforzar el suministro nacional de materias primas críticas, especialmente en un contexto de crecimiento de los vehículos eléctricos, las energías renovables y las tecnologías digitales.
Entre las recomendaciones se incluyen el desarrollo de mercados para materiales secundarios, el fortalecimiento de las capacidades tecnológicas nacionales y la mejora de los estándares de los materiales recuperados. El objetivo es que una mayor proporción de los metales y materiales contenidos en los residuos permanezca dentro de los ciclos productivos, reduciendo simultáneamente las pérdidas de recursos y la dependencia de las importaciones.







