Infraestructura interportuaria para el tratamiento de residuos líquidos de buques en Baleares
Infraestructura para la gestión de residuos portuarios
La Autoridad Portuaria de Baleares impulsa la construcción de una planta de tratamiento de residuos líquidos en Puerto de Palma, ubicada en el muelle de San Carlos.
La instalación actuará como nodo centralizado para la gestión de residuos procedentes de buques que operan en:
- Ibiza
- Mahón
- Alcúdia
- Formentera
El modelo plantea una logística interportuaria, con transporte terrestre mediante camiones cisterna y posterior expedición marítima de subproductos tratados.
Capacidad y tipología de residuos
La planta contará con una capacidad de tratamiento de hasta 25.000 m³/año y un caudal de proceso de 5 m³/h, incluyendo almacenamiento intermedio de 1.385 m³.
Los residuos a tratar corresponden a corrientes reguladas en el marco MARPOL:
- Aguas de sentina con hidrocarburos.
- Lodos de combustibles y aceites.
- Sustancias nocivas líquidas (químicos).
- Aguas residuales sanitarias (black y grey water).
Esquema tecnológico de tratamiento
El proceso de depuración contempla una línea multietapa:
- Tratamiento físico-químico: separación de fases, coagulación-floculación.
- Tratamiento biológico: reactor biológico con decantación secundaria.
- Tratamiento terciario: oxidación avanzada mediante ozono.
Este esquema permite alcanzar los estándares exigidos para vertido o posterior valorización, garantizando la reducción de carga contaminante y peligrosidad.
Gestión de subproductos y valorización
Los residuos tratados generarán fracciones sólidas y semisólidas (lodos, rechazos de hidrocarburos), que:
- Serán acondicionadas tras el tratamiento.
- Se transportarán a instalaciones externas para su valorización o eliminación final.
Este enfoque se alinea con estrategias de jerarquía de residuos, priorizando la recuperación frente a la eliminación.
Diseño de la instalación y requisitos técnicos
El proyecto incluye:
- Nave de tratamiento y área de descarga de cisternas.
- Tanques específicos (recepción, proceso, lodos, fuel recuperado y rechazos).
- Sistemas de contención (cubetos) y seguridad.
- Laboratorio de control y monitorización.
Asimismo, se exige:
- Certificaciones ambientales y criterios de construcción sostenible.
- Sistemas de eficiencia energética y posible autogeneración renovable.
- Planes de contingencia ante vertidos y riesgos operativos.
Modelo concesional y operación
La instalación se desarrollará bajo un régimen concesional de 15 años, incluyendo:
- Construcción y explotación por parte del adjudicatario.
- Adecuación urbanística del emplazamiento.
- Desmantelamiento de infraestructuras preexistentes degradadas.
Implicaciones para la gestión portuaria
El proyecto refuerza la gestión integrada de residuos en el sistema portuario balear mediante:
- Centralización de infraestructuras especializadas.
- Mejora del control y trazabilidad de residuos MARPOL.
- Reducción de riesgos ambientales asociados a vertidos incontrolados.
Conclusión técnica
La futura planta del puerto de Palma representa un avance hacia modelos centralizados, tecnológicamente robustos y alineados con la normativa ambiental para la gestión de residuos líquidos portuarios. Su implementación permitirá optimizar la logística interinsular, mejorar la eficiencia del tratamiento y reforzar la protección del medio marino.







