La prevención del residuo textil empieza en la producción: hasta el 10 % de la ropa habría sido sobreproducida en Reino Unido
Entre el 8 % y el 10 % de la ropa destinada al mercado británico en 2024 habría sido producida por encima de la demanda razonable, según una investigación publicada por el Waste and Resources Action Programme (WRAP) en el marco del UK Textiles Pact. El organismo estima que este excedente representa entre 73.100 y 106.400 toneladas de prendas.
El estudio, Defining and measuring overproduction in the UK textiles sector, aborda la dificultad de cuantificar un fenómeno que actualmente no se mide de manera homogénea en el sector textil. WRAP plantea una definición común y propone indicadores que permitan conocer mejor cuánto producto se fabrica o permanece sin vender más allá de la demanda del mercado.
Una parte de la producción supera la demanda del mercado
WRAP define la sobreproducción como aquella producción que supera la demanda razonable del mercado y termina convirtiéndose en una carga para quien la recibe o para el sistema que debe gestionarla. El 95 % de los 60 profesionales del sector consultados durante la investigación estuvo de acuerdo con esta definición.
La estimación de entre 73.100 y 106.400 toneladas incluye tanto prendas fabricadas por los proveedores por encima de las cantidades finalmente solicitadas por las marcas como productos que las empresas necesitan liquidar para reducir sus existencias.
Según las respuestas recogidas por WRAP, las previsiones de crecimiento excesivamente optimistas constituyen uno de los principales factores asociados a esta situación. El 93 % de los profesionales encuestados señaló los objetivos de crecimiento demasiado ambiciosos como una causa de la fabricación de cantidades superiores a las finalmente vendidas.
Los excedentes llegan a los sistemas de reutilización y reciclaje
El estudio identifica también un cambio en el destino de los excedentes textiles. Organizaciones dedicadas a la recogida, clasificación, reutilización y reciclaje están recibiendo una cantidad creciente de prendas nuevas directamente de las marcas, entre ellas productos que no han sido vendidos y devoluciones de clientes.
WRAP señala que las prendas excedentes siguen diferentes vías antes de llegar a estos sistemas. Primero pueden pasar por tiendas outlet o plataformas de reventa de las propias marcas y, posteriormente, por intermediarios especializados en la comercialización de excedentes. Los productos que permanecen sin salida pueden terminar siendo donados a organizaciones benéficas.
Este proceso desplaza parte de los costes hacia las organizaciones que reciben los productos. Estas deben asumir tareas como la clasificación, la retirada de etiquetas o la reparación, mientras que el valor obtenido posteriormente por las prendas de segunda mano puede ser inferior.
El informe también señala que parte de los excedentes se envía a otros países. Aunque una parte puede volver a comercializarse y utilizarse, resulta más difícil conocer el destino final de las prendas que no encuentran comprador y terminan convirtiéndose en residuos.
Medir la sobreproducción para poder reducirla
Para mejorar el conocimiento sobre este fenómeno, WRAP propone que las marcas y los distribuidores comuniquen dos indicadores diferenciados.
El primero sería el peso de las prendas no vendidas que deben gestionar como excedentes. El segundo correspondería al peso de las prendas terminadas que los principales proveedores fabricaron para una marca pero que finalmente no llegaron a entregarle.
WRAP considera que esta información podría recopilarse a través del propio UK Textiles Pact o, si se establece en el futuro, mediante un sistema de responsabilidad ampliada del productor para los textiles.
La investigación muestra además que existe un amplio respaldo entre los profesionales consultados a establecer medidas para prevenir la sobreproducción. El 93 % afirmó que apoyaría normas destinadas a reducirla siempre que fueran sencillas, se aplicaran de manera homogénea y abarcaran también los productos importados.
Entre las medidas planteadas durante el estudio figuran reforzar la responsabilidad de los productores sobre los costes asociados a la gestión de los textiles y establecer mecanismos que dificulten que los excedentes terminen eliminándose sin haber explorado previamente opciones de reutilización o reciclaje.
La investigación de WRAP muestra así que la sobreproducción no solo representa una cuestión relacionada con las existencias comerciales, sino también con la cantidad de productos textiles que posteriormente debe gestionar el sistema de reutilización, clasificación y reciclaje. Disponer de una definición común y de datos comparables permitiría cuantificar mejor el problema y evaluar medidas destinadas a reducir la generación de estos excedentes.







