La valorización biotecnológica de residuos gana impulso con dos nuevas plantas piloto del CIB-CSIC
La inversión responde a la creciente necesidad de disponer de infraestructuras capaces de validar tecnologías en condiciones próximas a la producción industrial, reduciendo la brecha existente entre la investigación y su aplicación comercial. Las nuevas plantas estarán abiertas tanto a grupos de investigación como a empresas, favoreciendo la colaboración público-privada y la transferencia de conocimiento al tejido productivo.
Infraestructuras para escalar la bioeconomía
Las nuevas instalaciones permitirán desarrollar y optimizar procesos biotecnológicos en una escala intermedia, indispensable para evaluar su viabilidad técnica, económica y ambiental antes de su implantación industrial.
Entre las capacidades que incorporan destacan:
- escalado de procesos de fermentación y bioprocesos;
- producción y purificación de biomoléculas;
- validación de tecnologías de biocatálisis;
- optimización de procesos de separación y recuperación de productos;
- evaluación de nuevas rutas de producción basadas en microorganismos y enzimas.
Aplicaciones en economía circular y sostenibilidad
Además de su relevancia para la biomedicina y la biotecnología industrial, las nuevas plantas piloto refuerzan las capacidades del CIB-CSIC en ámbitos estrechamente vinculados con la transición ecológica y la economía circular.
Estas infraestructuras podrán contribuir al desarrollo de tecnologías para:
- valorización biotecnológica de residuos orgánicos y subproductos industriales;
- producción de bioproductos y biopolímeros de origen renovable;
- obtención de compuestos químicos mediante rutas biológicas de baja huella de carbono;
- aprovechamiento de biomasa como materia prima para nuevos procesos industriales;
- desarrollo de bioprocesos más eficientes desde el punto de vista energético y ambiental.
La posibilidad de validar estos procesos en condiciones preindustriales constituye un paso esencial para acelerar su llegada al mercado y favorecer la descarbonización de sectores intensivos en recursos.
Reducir la distancia entre investigación e industria
Uno de los principales objetivos del proyecto es facilitar el escalado tecnológico, una de las fases más complejas en el desarrollo de nuevas soluciones biotecnológicas. Muchas tecnologías demuestran su eficacia en laboratorio, pero requieren su validación en plantas piloto antes de poder implantarse a escala industrial.
Las nuevas infraestructuras permitirán reducir ese riesgo tecnológico, mejorar la transferencia de resultados científicos y aumentar la competitividad de las empresas que desarrollan procesos basados en biotecnología. Asimismo, favorecerá la colaboración con el sector industrial para acelerar la innovación y la creación de nuevos productos y procesos sostenibles.
Un impulso a la bioeconomía española
La incorporación de estas plantas piloto se enmarca en la estrategia nacional de fortalecimiento de las Infraestructuras Científicas y Técnicas Singulares (ICTS) y en las inversiones financiadas por el Plan de Recuperación, orientadas a incrementar la capacidad de innovación del sistema científico español.
Con esta ampliación, el CIB-CSIC consolida su papel como uno de los principales centros de investigación en biotecnología del país y refuerza su capacidad para desarrollar soluciones aplicables a la bioeconomía, la economía circular y la transición hacia una industria más sostenible, favoreciendo que los avances científicos lleguen con mayor rapidez al mercado y a la sociedad.






