Los recicladores europeos piden reglas más estrictas para garantizar el contenido reciclado de los envases de plástico
Recycling Europe ha presentado una serie de recomendaciones para el desarrollo de las normas que deberán concretar los objetivos de contenido reciclado en los envases de plástico establecidos por el Reglamento de Envases y Residuos de Envases. El documento, publicado el 22 de septiembre de 2026, plantea criterios para los tres actos legislativos previstos en el artículo 7 del reglamento, relativos al cálculo y verificación del contenido reciclado, los criterios de sostenibilidad de las tecnologías de reciclaje y las condiciones para admitir contenido reciclado procedente de terceros países.
La organización considera que estas normas serán determinantes para generar demanda de plástico reciclado y reforzar el mercado europeo de materiales reciclados. Su propuesta se articula en torno a tres principios: apoyar el reciclaje europeo mediante una competencia equilibrada, garantizar que las declaraciones sobre contenido reciclado puedan verificarse y asegurar que los objetivos establecidos aporten beneficios ambientales medibles.
Preferencia por el plástico reciclado producido en Europa
Una de las principales recomendaciones consiste en introducir una preferencia por los materiales reciclados producidos en Europa. Para los envases fabricados o rellenados en la Unión Europea, Recycling Europe propone que el cumplimiento de los objetivos de contenido reciclado se base en plásticos reciclados procedentes de residuos posconsumo recogidos y reciclados en la Unión Europea, los países de la Asociación Europea de Libre Comercio y Reino Unido.
Para los envases fabricados y rellenados fuera de la Unión Europea, pero comercializados en el mercado europeo, la organización plantea que los materiales reciclados solo puedan contabilizarse para cumplir los objetivos cuando pueda demostrarse que cumplen requisitos y normas equivalentes a los aplicables en Europa, o cuando se utilicen materiales reciclados europeos.
Verificación de los materiales procedentes de terceros países
La propuesta contempla un sistema de equivalencia en dos niveles. Por un lado, la Comisión Europea debería evaluar si los países de origen garantizan una gestión ambientalmente adecuada de los residuos y cuentan con medidas de economía circular equivalentes a las europeas.
Por otro, Recycling Europe plantea que los materiales procedentes de terceros países solo puedan contabilizarse cuando procedan de instalaciones certificadas situadas en países autorizados. La organización propone una certificación independiente de terceros, con una validez de un año, para demostrar el cumplimiento de requisitos ambientales, operativos y de trazabilidad equivalentes.
La organización también reclama procedimientos de verificación armonizados, controles efectivos sobre los envases importados y una mayor trazabilidad de las cadenas internacionales. Entre las opciones planteadas figura un sistema de cadena de custodia que permita comprobar el origen de los residuos posconsumo y de los materiales reciclados en las distintas etapas de la cadena de valor.
Una metodología común para calcular el contenido reciclado
Otro de los ámbitos abordados es la metodología para calcular y verificar el contenido reciclado. Recycling Europe reclama un marco común que permita comprobar que las declaraciones realizadas por las empresas corresponden al uso efectivo de materiales reciclados.
La organización propone reproducir en el Reglamento de Envases y Residuos de Envases la metodología de balance de masas utilizada en la normativa europea sobre plásticos de un solo uso y establecer una cláusula de revisión que tenga en cuenta la evolución de las tecnologías de reciclaje mecánico y químico.
En relación con el balance de masas, Recycling Europe considera que un método basado exclusivamente en polímeros ofrecería mayor transparencia y confianza para el consumidor.
El reciclaje mecánico como referencia ambiental
El tercer bloque de recomendaciones se refiere a los criterios de sostenibilidad que deberán aplicarse a las tecnologías de reciclaje de plástico.
Recycling Europe propone establecer una jerarquía ambiental de las tecnologías, en la que el reciclaje mecánico tenga prioridad frente a las alternativas químicas cuando resulte técnicamente viable. Según la organización, los procesos químicos o físicos basados en disolución deberían reservarse para aquellos residuos que no puedan reciclarse mecánicamente.
La evaluación debería considerar aspectos como el consumo energético, el comportamiento climático, la eficiencia material, los rendimientos, los rechazos y los residuos generados. Además, la organización plantea que estos criterios se apliquen teniendo en cuenta tanto la corriente de residuos como la aplicación prevista para el material reciclado.
El desarrollo del Reglamento será determinante
Las recomendaciones se producen mientras la Comisión Europea desarrolla las normas secundarias necesarias para aplicar los objetivos de contenido reciclado establecidos en el Reglamento de Envases y Residuos de Envases.
Recycling Europe considera que estas futuras normas serán decisivas para determinar si los objetivos de contenido reciclado generan una demanda efectiva de materiales reciclados y contribuyen al desarrollo de una industria europea de reciclaje competitiva.
Por ahora, las propuestas recogidas en el documento constituyen la posición de Recycling Europe ante este proceso regulatorio. La organización plantea que el futuro marco combine requisitos de verificación, trazabilidad y sostenibilidad con condiciones que permitan reforzar el mercado europeo de plástico reciclado.







