Microalgas y residuos industriales: un sistema sostenible para depurar metales pesados en agua
El reto de la contaminación del agua
La contaminación doméstica e industrial amenaza cada vez más la calidad del agua. La expansión de la industria y la creciente producción de bienes generan residuos que terminan en ríos, lagos y mares, afectando la potabilidad y los ecosistemas acuáticos.
Microalgas: organismos aliados contra los metales pesados
Las microalgas son organismos microscópicos capaces de eliminar dióxido de carbono y otros contaminantes del agua. Investigadores de la Universidad de Huelva y la Universidad de Umeå (Suecia) han desarrollado un sistema que combina microalgas con un soporte hecho a partir de azufre residual y aceite de cocina usado, formando una biopelícula capaz de capturar cadmio, cobre y plomo.
Eficiencia y sostenibilidad del sistema
El método logra eliminar hasta el 95 % de cobre y cadmio y más del 50 % de plomo en solo 8 horas. Las microalgas empleadas, del tipo Chlorella, son resistentes a temperaturas bajas y baja luminosidad, lo que permite su uso en entornos adversos. Además, el proceso es reutilizable y los metales recuperados pueden reincorporarse a la economía, ofreciendo una solución doblemente sostenible.
Aplicación en contextos mineros
Este enfoque resulta especialmente útil en regiones con actividad minera, como Huelva, ligada históricamente al río Tinto, y el norte de Suecia, donde se encuentran depósitos de tierras raras. La tecnología permite abordar la contaminación típica de estas áreas mediante un filtro natural basado en residuos que de otra forma se descartarían.
Potencial frente a otros contaminantes
Más allá de los metales pesados, estudios recientes muestran que ciertas microalgas pueden degradar compuestos orgánicos derivados de la producción de petróleo, contaminantes persistentes y dañinos para la fauna y la salud humana. Esto abre la puerta a futuras aplicaciones de depuración más amplias y sostenibles.
Economía circular y replicabilidad
El sistema combina limpieza del agua y aprovechamiento de residuos industriales y domésticos, alineándose con principios de economía circular. Su escalabilidad y bajo coste lo convierten en una alternativa prometedora frente a tecnologías convencionales, que suelen ser más complejas y costosas.
Conclusión
Al imitar procesos naturales, este enfoque transforma un problema ambiental en una oportunidad: microalgas y materiales residuales se convierten en herramientas efectivas para depurar el agua, promover la economía circular y proteger ecosistemas y salud pública.





