Microplásticos en las coquinas de los estuarios del Guadiana y el Guadalquivir: nuevas evidencias de contaminación acuática
Microplásticos en especies filtradoras de los estuarios
Una investigación conjunta de la Universidad de Sevilla, la Estación Biológica de Doñana y la Università Roma Tre ha analizado la presencia de microplásticos en Scrobicularia plana, conocida como coquina de fango, en los estuarios de los ríos Guadiana y Guadalquivir en el suroeste de España.
Este bivalvo filtra partículas del agua y de los sedimentos blandos donde vive, lo que lo convierte en un organismo útil para evaluar la contaminación por microplásticos en ambientes estuarinos.
Hallazgos principales del estudio
Presencia generalizada de microplásticos:
- Se identificaron microplásticos en individuos de coquina de ambos estuarios, con concentraciones similares pese a las distintas intensidades de presión humana entre las cuencas del Guadiana y del Guadalquivir.
- Esto indica que procesos naturales, como la dinámica de mareas, corrientes y sedimentación, pueden modular la distribución de estos contaminantes en los estuarios más allá de la proximidad a fuentes puntuales.
Composición de partículas:
- La mayoría de microplásticos detectados eran fibras oscuras, probablemente derivadas del lavado de ropa y de la ineficiencia en la filtración de aguas residuales.
- Además se identificaron diversos polímeros comunes –incluyendo PET, celulosa, celofán, PVC, poliamidas y acrílicos– en ambos sistemas.
- En el estuario del Guadiana fueron más frecuentes el PET y la celulosa pigmentada.
Variación según tamaño del organismo:
Los ejemplares más pequeños contenían, en promedio, más partículas de microplásticos que los individuos de mayor tamaño. Esto sugiere posibles mecanismos biológicos de expulsión o menor acumulación con la edad o el desarrollo.
Interpretación ecológica y relevancia
Bioindicadores de contaminación:
La coquina de fango, además de ser un conocido bioindicador para metales pesados, podría desempeñar un papel clave como indicador de contaminación por microplásticos, ya que refleja condiciones tanto de la columna de agua como de los sedimentos. Esto ofrece una herramienta útil para monitorear la presencia de estos contaminantes en sistemas estuarinos.
Implicaciones para la cadena trófica y la salud:
La presencia de microplásticos en organismos filtradores plantea interrogantes sobre la transferencia de partículas y contaminantes asociados a niveles tróficos superiores, incluidos peces y humanos, dado que la coquina es una especie consumida localmente en algunos contextos.
Conclusiones
Este estudio subraya que los microplásticos no son un problema sólo costero u oceánico, sino que también están presentes en sistemas estuarinos interiores en abundancia significativa. La combinación de presiones antropogénicas (como descargas de aguas residuales) y procesos naturales de hidrodinámica condiciona su distribución y acumulación en ambientes acuáticos.
El uso de especies filtradoras como bioindicadores ofrece una vía eficaz para evaluar la contaminación por microplásticos en zonas de transición entre río y mar, aportando información valiosa para la gestión ambiental y la evaluación de riesgos a largo plazo.







