Una investigación española inmoviliza residuos del tratamiento del fosfoyeso en morteros con escoria de cobre
Una investigación publicada en 2026 en Journal of Building Engineering estudia una vía para valorizar un residuo sólido generado durante el tratamiento de los lixiviados procedentes de depósitos de fosfoyeso. El trabajo analiza su incorporación en morteros activados alcalinamente elaborados a partir de escoria de cobre, con el objetivo de inmovilizar los contaminantes presentes en el residuo y evitar su liberación.
El estudio ha sido desarrollado por investigadores de la Universidad de Huelva, la Universidad de Cádiz y la Universidad de Aveiro, y evalúa tanto las propiedades mecánicas de los materiales obtenidos como su comportamiento frente a la lixiviación y su impacto radiológico.
Un residuo concentrado tras el tratamiento de los lixiviados
El tratamiento de los lixiviados asociados a los depósitos de fosfoyeso permite retirar contaminantes presentes en estas aguas, pero genera a su vez un residuo sólido de tratamiento en el que quedan concentrados determinados elementos.
La investigación plantea utilizar este residuo como componente minoritario de nuevos materiales de construcción. Para ello, los investigadores incorporaron diferentes proporciones —entre el 2 % y el 6 % en peso— a morteros elaborados mediante la activación alcalina de escoria de cobre.
De esta manera, el trabajo combina dos corrientes residuales: el residuo procedente del tratamiento de los lixiviados del fosfoyeso y la escoria generada en procesos relacionados con la producción de cobre.
Más del 96 % de los metales pesados quedan inmovilizados
Uno de los principales objetivos de los ensayos era determinar si los contaminantes presentes en el residuo podían quedar confinados dentro de la matriz del nuevo material.
Los ensayos de lixiviación mostraron una inmovilización superior al 96 % de los metales pesados. Para los fluoruros, el porcentaje de inmovilización se situó entre el 92,3 % y el 94,8 %. El análisis radiológico de los materiales resultantes mostró, además, un impacto considerado insignificante en las condiciones estudiadas.
El comportamiento mecánico también se mantuvo estable en los ensayos realizados. La resistencia a compresión se situó alrededor de los 40 megapascales, incluso con la incorporación de la mayor proporción de residuo analizada.
Persisten límites en determinadas condiciones
Los resultados no implican que todos los contaminantes queden completamente confinados en cualquier condición. Los investigadores observaron que, en determinados ensayos y concentraciones, la liberación de fluoruros y cromo superó ligeramente los valores establecidos para residuos inertes.
Este resultado constituye uno de los aspectos que deberán considerarse antes de plantear una aplicación a mayor escala. Por ello, los resultados obtenidos deben interpretarse todavía dentro del ámbito experimental del estudio.
Una vía de valorización todavía en fase de investigación
El trabajo plantea una posible vía para transformar un residuo procedente del tratamiento de lixiviados en un componente de materiales de construcción, al tiempo que aprovecha escoria de cobre como materia prima para los morteros activados alcalinamente.
No obstante, la investigación todavía no demuestra la viabilidad de una aplicación industrial. Entre los siguientes pasos identificados se encuentran el análisis de costes y la evaluación del ciclo de vida del proceso, además de la comprobación de su comportamiento cuando se traslade a una escala superior.
La investigación apunta así a una estrategia de valorización en la que el objetivo no es únicamente incorporar un residuo a un nuevo producto, sino mantener inmovilizados sus contaminantes durante su utilización como material.







