Valorización de residuos de mango para bioestimulación radicular en arándano
La valorización de subproductos agrícolas continúa ganando relevancia como vía para mejorar la sostenibilidad de los sistemas productivos. En este contexto, se ha desarrollado un bioestimulante de origen vegetal a partir de la almendra de mango, un residuo generado durante el procesado industrial de este fruto, con aplicación directa en el cultivo de arándano.
El producto se inscribe en un enfoque de economía circular, al transformar un residuo de bajo valor añadido en un insumo agronómico funcional, contribuyendo tanto a la gestión sostenible de residuos como a la optimización del rendimiento agrícola.
Impacto agronómico y eficiencia nutricional
Las evaluaciones técnicas realizadas en campo muestran que la aplicación del bioestimulante favorece de forma significativa el desarrollo del sistema radicular del arándano. Los resultados obtenidos indican:
- Un incremento del 28 % en la densidad de raíces.
- Un aumento del 35 % en la longitud de raíces finas.
Estas mejoras están directamente relacionadas con una mayor capacidad de absorción de nutrientes y agua, así como con un fortalecimiento del sistema suelo–planta, lo que puede repercutir positivamente en la eficiencia productiva del cultivo.
Reducción de insumos sintéticos y sostenibilidad del sistema productivo
El desarrollo del bioestimulante responde a dos desafíos estructurales del sector agrícola: la gestión de residuos agroindustriales y la elevada dependencia de fertilizantes y productos de síntesis química. Su uso permite avanzar hacia modelos de producción más eficientes desde el punto de vista ambiental, reduciendo la presión sobre recursos externos y la huella asociada a los insumos convencionales.
Desarrollo tecnológico y validación
El proceso de investigación y desarrollo se inició en 2022 y ha evolucionado hasta una fase de escalado, confirmando la viabilidad técnica y económica de la solución. El trabajo ha integrado investigación aplicada, validación agronómica y necesidades reales del campo, consolidando el potencial del residuo de mango como materia prima para bioinsumos.
Reconocimiento e innovación aplicada
La iniciativa ha sido reconocida a nivel institucional con el Premio Nacional Ambiental “Antonio Brack Egg”, en la categoría Cultura Ambiental, mención Investigación e Innovación Ambiental, por su contribución a la sostenibilidad y su aplicación práctica en sistemas productivos reales.
Este desarrollo refuerza el papel de la valorización de residuos agroindustriales como herramienta clave para avanzar hacia una agricultura más circular, eficiente y alineada con los objetivos de sostenibilidad a largo plazo.
[Este contenido procede de RED AGRÍCOLA Lee el original aquí]





