China eleva la ambición en economía circular: aspira a reciclar más del 76 % de los residuos urbanos en 2030
China ha fijado un nuevo objetivo nacional para aumentar la tasa de aprovechamiento y reciclaje de residuos domésticos urbanos por encima del 76 % antes de finales de 2030, en el marco de su estrategia de desarrollo sostenible y de construcción de una “China Bella”, orientada a reducir la presión ambiental derivada del crecimiento urbano.
La medida, impulsada por el Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano-Rural, refuerza una década de políticas centradas en la separación de residuos, la recuperación de materiales y la reducción progresiva de la dependencia de los vertederos. Según las autoridades, el reciclaje dejará de ser una actuación complementaria para convertirse en un componente estructural de la planificación urbana y de la gestión de recursos.
Consolidación de la infraestructura de tratamiento
El despliegue de infraestructuras ha sido uno de los principales motores del avance del sistema chino. A finales de 2025, el país contaba con 1.137 instalaciones de incineración y valorización energética de residuos, con una capacidad conjunta de tratamiento de 1,18 millones de toneladas diarias.
Paralelamente, quince regiones provinciales han alcanzado el objetivo de eliminar el vertido directo de residuos urbanos sin tratamiento previo, lo que refleja una transformación significativa en la gestión final de los desechos municipales.
Gobernanza y regulación como pilares del cambio
La expansión del sistema se ha apoyado en un amplio desarrollo normativo. Actualmente, la separación de residuos está implantada en prácticamente todas las comunidades residenciales de las 297 ciudades chinas de nivel prefectural o superior. Estas ciudades han aprobado 199 normativas locales específicas y más de 100 estándares técnicos relacionados con la gestión de residuos urbanos.
Las autoridades prevén seguir fortaleciendo los mecanismos regulatorios, mejorar la trazabilidad de los materiales reciclables y optimizar los sistemas de recogida selectiva mediante soluciones digitales e inteligentes que permitan incrementar las tasas de recuperación y reducir las pérdidas de recursos.
Retos ambientales asociados
Aunque el modelo chino presenta avances significativos en términos de circularidad y reducción del uso de vertederos, diversos expertos internacionales continúan analizando el impacto ambiental asociado al fuerte crecimiento de la incineración de residuos, especialmente en relación con las emisiones atmosféricas y la calidad del aire.
En este contexto, el éxito del nuevo objetivo dependerá no solo de la capacidad de tratamiento instalada, sino también de la mejora efectiva en la prevención, reutilización y reciclaje de materiales, elementos esenciales para avanzar hacia un sistema de gestión de residuos alineado con los principios de la economía circular.
Perspectiva internacional
La iniciativa sitúa a China entre los países con objetivos más ambiciosos en materia de reciclaje urbano a gran escala. Su evolución será observada de cerca por administraciones públicas, gestores de residuos y actores del sector ambiental, especialmente por el potencial que tiene para redefinir los modelos de gestión de residuos en entornos urbanos de alta densidad poblacional.






