Navarra actualiza la gestión de los residuos sanitarios con una nueva regulación específica
La gestión de los residuos sanitarios en Navarra se encuentra en proceso de actualización normativa. La Comunidad Foral trabaja en un nuevo marco específico que sustituirá la regulación establecida mediante los Decretos Forales 296/1993 y 181/1994, actualmente vigentes.
La revisión responde a la necesidad de adaptar la gestión de este flujo a la legislación ambiental actual y a los cambios experimentados en los últimos años en la generación de residuos sanitarios.
Una regulación con más de tres décadas
El marco actualmente vigente fue establecido en los años noventa y regula aspectos relacionados con la gestión de los residuos sanitarios, así como con los planes de gestión, el transporte y determinados requisitos aplicables a estos residuos.
La actualización había sido identificada previamente como una actuación necesaria dentro del Plan de Residuos de Navarra 2017-2027. El documento establece como objetivo la regularización específica de este flujo y contempla la elaboración de nueva normativa sectorial.
Adaptación a la legislación actual de residuos
El nuevo desarrollo normativo deberá incorporar las disposiciones aplicables de la Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, adaptando las particularidades de la producción y gestión de los residuos sanitarios en Navarra.
La revisión también tiene en cuenta la evolución experimentada por este flujo desde la aprobación de la normativa vigente, incluidas las nuevas tipologías de residuos y los distintos canales de generación identificados durante los últimos años.
Un flujo que requiere una gestión diferenciada
Los residuos sanitarios presentan características diferentes en función de su origen y peligrosidad, por lo que su correcta identificación, separación, recogida, transporte y tratamiento constituye un elemento clave de su gestión.
El propio Plan de Residuos de Navarra contempla como objetivo específico la regularización del flujo de residuos sanitarios, dentro de las actuaciones destinadas a mejorar su reciclado y valorización.
La actualización normativa permitirá, por tanto, disponer de un marco adaptado a las condiciones actuales de generación y gestión de estos residuos y alineado con el modelo de economía circular establecido por la legislación estatal.






