Pamplona prepara la entrada en servicio de su nuevo Centro Ambiental para 2027
Recta final para una infraestructura estratégica
El nuevo Centro Ambiental de la Comarca de Pamplona afronta la fase final de su construcción con la previsión de iniciar la recepción y tratamiento de residuos a comienzos de 2027. La finalización de la obra civil marca un nuevo hito del proyecto, que entra ahora en la etapa de instalación, puesta en marcha y validación de los equipos industriales antes del inicio de la explotación.
La actuación ha contado con financiación procedente del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y forma parte de las inversiones destinadas a modernizar las infraestructuras de gestión de residuos y avanzar hacia un modelo de economía circular.
Más capacidad para recuperar materiales y valorizar biorresiduos
El complejo ha sido diseñado para incrementar la recuperación de recursos contenidos en los residuos municipales mediante distintas líneas de tratamiento. Entre sus principales instalaciones destacan:
- Planta de tratamiento mecánico para la separación y recuperación de materiales reciclables.
- Instalaciones de tratamiento biológico para la valorización de la fracción orgánica.
- Sistemas de aprovechamiento energético del biogás, con producción de biometano.
- Infraestructuras auxiliares destinadas a optimizar la logística y la operación del centro.
Un paso hacia un modelo de gestión más circular
La puesta en funcionamiento del centro permitirá reducir la dependencia del vertido como destino final de los residuos municipales, incrementando la recuperación de materiales y la valorización de la materia orgánica. La instalación se integra en la estrategia de Navarra para mejorar la eficiencia del tratamiento de residuos, favorecer la obtención de materias primas secundarias y aumentar la producción de energía renovable a partir de residuos biodegradables.
Preparativos para el inicio de la actividad
Tras la conclusión de la obra civil, los trabajos se centrarán en la urbanización exterior, la integración de los equipos de proceso y las pruebas de funcionamiento necesarias antes de la entrada en operación. Una vez en servicio, el centro se convertirá en una de las principales infraestructuras de tratamiento de residuos urbanos de Navarra y reforzará la capacidad regional para avanzar hacia una gestión más eficiente y alineada con los principios de la economía circular.






