Reprogramación genética de Pseudomonas putida para degradar DNT
El equipo del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) ha logrado, por primera vez, que Pseudomonas putida degrade de manera completa el DNT, un compuesto tóxico utilizado en la producción de explosivos como el TNT, mediante una combinación de ingeniería genética y evolución adaptativa.
Estrategia experimental
- Ingeniería genética: Se modificaron más de 50 genes implicados en la respuesta al estrés químico, reparación del ADN y metabolismo de intermediarios tóxicos. Estos cambios permiten que la bacteria tolere productos intermedios de la degradación y active la maquinaria celular necesaria para asimilar el DNT.
- Evolución adaptativa: La bacteria fue inicialmente expuesta a dosis subletales de DNT, fomentando su supervivencia en presencia del compuesto sin necesidad de utilizarlo como fuente nutritiva. Posteriormente, se sometió a cultivos con limitación progresiva de nutrientes y presencia exclusiva de DNT, promoviendo mutaciones que le permitieran utilizar el compuesto como fuente única de carbono y nitrógeno.
- Resultados a largo plazo: Tras un año de cultivo, P. putida es capaz de crecer utilizando únicamente DNT como nutriente, degradando el compuesto y los productos intermedios que se generan durante su metabolismo. La degradación completa produce subproductos inocuos como biomasa, dióxido de carbono y agua.
Relevancia ambiental y aplicaciones
- Biorremediación de suelos contaminados: El enfoque abre posibilidades para descontaminar ecosistemas impactados por residuos explosivos, incluyendo terrenos postconflicto donde la persistencia de DNT constituye un riesgo ambiental significativo.
- Potencial de biología sintética: La investigación demuestra cómo ajustes genéticos finos, combinados con evolución adaptativa, pueden superar las limitaciones de bacterias previamente estudiadas, generando microorganismos capaces de degradar compuestos tóxicos de forma eficiente.
Contexto técnico del DNT
El 2,4-dinitrotolueno es un nitroaromático sintético derivado del tolueno, utilizado en la fabricación de TNT y otros explosivos. Es un compuesto tóxico, persistente y acumulable en suelos y sedimentos. Solo un número limitado de microorganismos, como algunas especies de Burkholderia y Pseudomonas, poseen sistemas enzimáticos capaces de degradarlo. Sin embargo, antes de este estudio, ninguna bacteria había logrado utilizar el DNT como única fuente de carbono y nitrógeno en condiciones de laboratorio, limitando su aplicación en bioremediación.
Avances frente a investigaciones previas
- Estudios previos habían identificado genes implicados en la degradación de DNT, pero no habían logrado un crecimiento celular sostenido en presencia del compuesto.
- El enfoque del CNB-CSIC combina ingeniería genética con evolución adaptativa prolongada, demostrando que la clave no está solo en introducir genes de degradación, sino en permitir que la bacteria ajuste su maquinaria metabólica a los productos intermedios tóxicos.
- Esta metodología aporta un modelo reproducible para desarrollar microorganismos capaces de metabolizar otros contaminantes sintéticos persistentes.
Conclusión:
El trabajo del CNB-CSIC representa un avance significativo en la gestión de residuos explosivos, mostrando que la combinación de ingeniería genética y evolución adaptativa puede generar soluciones sostenibles para la descontaminación de suelos complejos. Además, subraya el potencial de la biología sintética para diseñar microorganismos con aplicaciones prácticas en la protección ambiental y la rehabilitación de ecosistemas impactados por contaminantes industriales y bélicos.








