Un camión de residuos plásticos por segundo en 2040: proyección sistémica de un modelo insostenible
Escenario tendencial: aceleración de la fuga de plásticos al ambiente
El nuevo informe de The Pew Charitable Trusts, Breaking the Plastic Wave 2025, proyecta que, si el sistema global del plástico continúa bajo el esquema “business as usual”, en 2040 el equivalente a un camión de basura lleno de plásticos se verterá al medio ambiente cada segundo.
Las estimaciones indican que la contaminación anual podría pasar de 130 a 280 millones de toneladas métricas en los próximos 15 años. En paralelo, la producción de plástico virgen aumentaría un 52 %, mientras que la capacidad global de gestión de residuos crecería solo un 26 %, ampliando la brecha estructural entre generación y tratamiento.
Impactos sanitarios a lo largo del ciclo de vida
El análisis adopta un enfoque de ciclo de vida completo, considerando desde la producción petroquímica hasta la disposición final y las emisiones por quema a cielo abierto.
Se estima que los impactos sanitarios asociados al plástico supondrán:
- 5,6 millones de años de vida saludable perdidos en 2025.
- 9,8 millones en 2040 (+75 %).
El informe identifica más de 16.000 sustancias químicas presentes en materiales plásticos, de las cuales más de una cuarta parte se consideran potencialmente dañinas. Entre ellas figuran disruptores endocrinos utilizados en envases alimentarios, utensilios, juguetes y cosméticos. La literatura científica citada vincula esta exposición con cáncer, enfermedades cardiovasculares, asma, alteraciones reproductivas y efectos en el desarrollo neurológico.
Dimensión climática: el plástico como macroemisor
En términos de gases de efecto invernadero, el sistema global del plástico alcanzaría en 2040 emisiones anuales de 4,2 gigatoneladas de CO₂ equivalente (+58 % respecto a la actualidad). El 86 % de estas emisiones estaría asociado a la producción primaria de polímeros.
Bajo esta proyección, el sector del plástico se situaría como el tercer mayor emisor global si se considerara como una economía nacional, lo que subraya la necesidad de intervenir no solo en la gestión de residuos, sino en el volumen total de producción.
Microplásticos: la fracción creciente y difusa
Los microplásticos representan actualmente el 13 % de la contaminación plástica global y podrían alcanzar 26 millones de toneladas anuales en 2040. Las principales fuentes identificadas son:
- Abrasión de neumáticos.
- Pinturas y recubrimientos.
- Plásticos agrícolas.
- Pérdidas en procesos de reciclaje.
En economías de altos ingresos, podrían llegar a constituir el 79 % de la contaminación total. El informe señala que medidas técnicas —neumáticos menos abrasivos, textiles con menor desprendimiento de fibras, filtros en plantas de reciclaje y depuradoras— permitirían reducir estos flujos en un 41 %, aunque persistiría una fracción significativa sin control.
Escenario de transformación sistémica
El estudio modeliza un escenario alternativo de “Transformación del sistema” que combina reducción en origen, rediseño químico y ampliación de sistemas de reutilización. Bajo este enfoque, la contaminación podría reducirse un 83 % en 2040.
En el caso específico de los envases —principal fuente de residuos— la contaminación podría disminuir un 97 % mediante:
- Eliminación de plásticos de un solo uso de baja utilidad.
- Implantación generalizada de sistemas de retorno y rellenado.
- Estandarización de polímeros y diseño para reutilización.
La reutilización explicaría aproximadamente dos tercios de la reducción proyectada.
Gobernanza, química y transparencia
El informe plantea cuatro ejes técnicos prioritarios:
- Reducción de producción: eliminación de subsidios, metas vinculantes y revisión de capacidad instalada.
- Rediseño químico y de producto: listas de sustancias seguras, evaluación previa de aditivos y simplificación de polímeros.
- Gestión inclusiva de residuos: integración de recicladores informales en economías de renta baja.
- Transparencia en la cadena de suministro: trazabilidad de polímeros y aditivos a lo largo del ciclo de vida.
Un retraso de cinco años en la implementación de estas medidas implicaría, según el modelo, 1.100 millones de toneladas adicionales de plástico virgen producido, 540 millones de toneladas más acumuladas en el medio ambiente y 5,3 gigatoneladas adicionales de CO₂ equivalente antes de 2040.
Implicaciones para la UE y contextos costeros
Para regiones como la Unión Europea o ciudades costeras españolas, las proyecciones no se limitan a impactos paisajísticos. Afectan la calidad del aire, exposición a microplásticos, presión sobre infraestructuras de tratamiento y costes públicos crecientes de gestión.
El informe refuerza la base técnica para las negociaciones del futuro tratado global sobre plásticos, señalando que la ventana temporal para intervenir de forma estructural es cada vez más estrecha.
[Este contenido procede de ACLIMA Lee el original aquí]






