Un proyecto europeo desarrolla soluciones para mejorar el reciclaje transfronterizo de residuos plásticos
La construcción de una economía circular de los plásticos que funcione más allá de las fronteras nacionales ha sido el objetivo del proyecto europeo Syschemiq, desarrollado durante cuatro años por un consorcio formado por 21 socios de cinco países de la UE.
La iniciativa ha analizado diferentes obstáculos que dificultan el aprovechamiento de los residuos plásticos, desde las tecnologías de clasificación hasta el diseño de los productos y el comportamiento de los consumidores.
Los residuos plásticos mezclados, uno de los principales retos
Los residuos plásticos mezclados presentan dificultades específicas para su reciclaje porque los distintos tipos de plástico no pueden reciclarse conjuntamente de la misma manera.
El diseño de los envases también condiciona su posterior gestión. La fuente pone como ejemplo los envases de yogur que combinan diferentes materiales, como una tapa de aluminio y un recipiente de polipropileno (PP), que requieren una separación adecuada para facilitar su reciclaje.
Según los datos recogidos por RecyclingPortal, más del 85 % de los residuos plásticos mezclados se pierde actualmente en la Unión Europea.
Por ello, el proyecto plantea la necesidad de desarrollar soluciones circulares coordinadas a escala regional y a lo largo de toda la cadena de valor.
Soluciones para un sistema transfronterizo
En el área fronteriza entre Alemania, Bélgica y Países Bajos, Syschemiq ha desarrollado conceptos transferibles para mejorar la clasificación de residuos plásticos, además de propuestas de reciclaje químico y estrategias destinadas a facilitar soluciones circulares escalables.
El proyecto también ha incorporado mecanismos de participación de los consumidores. En el Brightlands Chemelot Campus, algunos de los socios están avanzando en la aplicación de los resultados obtenidos.
Diseñar los envases pensando en su reciclaje
Uno de los ámbitos estudiados por Fraunhofer UMSICHT ha sido el denominado Design for Recycling.
El instituto desarrolló un estudio y una herramienta que incorporan por primera vez de forma sistemática el comportamiento de los consumidores y sus hábitos de reciclaje dentro de la evaluación del ciclo de vida (LCA).
El trabajo analizó diferentes diseños de envases de yogur y distintos escenarios de gestión al final de su vida útil para evaluar sus impactos ambientales.
Entre las recomendaciones identificadas se encuentra favorecer formatos de mayor tamaño para reducir el consumo de material por kilogramo de producto, utilizar películas de PP sencillas junto con recipientes de PP y proporcionar instrucciones de separación claras y visibles, acompañadas de símbolos de reciclaje uniformes.
Recogida, clasificación y participación ciudadana
El proyecto también analizó el estado de los sistemas de recogida y clasificación de residuos de envases en Alemania, con el objetivo de identificar posibilidades de optimización.
Para estudiar los hábitos de consumo y gestión de residuos se creó además un City Lab, en el que participaron ciudadanos y se desarrollaron actividades educativas sobre reciclaje dirigidas a centros escolares.
Los resultados de Syschemiq muestran así que mejorar el reciclaje de plásticos requiere actuar sobre diferentes etapas de la cadena: cómo se diseñan los envases, cómo se recogen y clasifican los residuos, qué tecnologías se aplican para su reciclaje y cómo participan los consumidores.
El proyecto aporta, en particular, soluciones desarrolladas para un contexto transfronterizo que pueden servir como base para avanzar hacia sistemas de reciclaje de plásticos más coordinados entre países.






