Utilizan residuos de centrales de carbón para producir hormigón más resistente y duradero
Los residuos en forma de ceniza que dejan las centrales de carbón pueden ser utilizados para elaborar un hormigón mucho más duradero y libre de grietas. Este descubrimiento de científicos de la Universidad estadounidense de Drexel y reportado en la revista Cement and Concrete Composites, es un método para convertir las cenizas de desecho en un aditivo especial para el hormigón que ayuda a fortalecer su estructura interna al promover un proceso de endurecimiento uniforme de adentro hacia afuera. También puede reducir el tiempo que tarda el hormigón en fraguar y mejorar su durabilidad al reducir el potencial de formación de grietas, según los investigadores.
El hormigón está hecho de una mezcla de polvo fino y partículas de roca gruesa, llamadas agregados, unidos por un pegamento mineral llamado "matriz de cementación", hecha de cemento y agua. El laboratorio de Yaghoob Farnam, profesor del Colegio de Ingeniería y autor principal de la investigación, quería diseñar un producto agregado que tuviera características óptimas para la mezcla, resistencia y porosidad, y encontrar una manera de hacerlo con un material de desecho abundante.
"La solución que surgió consistió en reciclar este producto de desecho, cenizas de carbón, en un agregado poroso y variable con excelentes características de rendimiento que podrían producirse a un costo menor que las opciones naturales y sintéticas actuales", dijo Farnam. "Este material y proceso no solo beneficiaría a la industria del hormigón al mejorar la calidad de sus productos, sino que también podría ayudar a mantener las cenizas de carbón fuera de los vertederos".
El producto final es un gránulo de agregado que puede contener casi la mitad de su peso en agua, lo cual es mejor que los agregados tradicionales y, lo que es más importante, puede liberar ese agua a una velocidad regular desde el interior hasta la matriz de cementación a medida que fragua.