Economía circular y salud femenina: reaprovechamiento de residuos animales para bioproductos funcionales
Investigadores de la Universidad de Sevilla (US), en colaboración con la Universidad del País Vasco (UPV/EHU), han puesto en marcha un proyecto de investigación que busca reutilizar residuos de origen animal —como cáscaras de cangrejo, insectos o calamar— para convertirlos en biomateriales de alto valor aplicables a productos de salud femenina. La iniciativa forma parte del Plan Estatal de Investigación 2024–2027 y cuenta con más de 350.000 € de financiación pública del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, extendiéndose hasta 2029.
Economía circular aplicada a residuos orgánicos
El proyecto se basa en aprovechar residuos biológicos que actualmente representan una carga para su gestión o una oportunidad desaprovechada. Se propone la extracción y modificación de quitosano, un biopolímero biodegradable y biocompatible derivado de quitina, para obtener materiales funcionales que puedan servir como base de productos cosméticos y alimentarios funcionales.
Aspectos técnicos clave:
- Extracción y modificación del quitosano: optimización de procesos que permitan obtener biopolímeros con propiedades ajustadas a aplicaciones específicas.
- Versatilidad de aplicaciones: desarrollo de emulsiones avanzadas, bebidas enriquecidas con bioactivos, geles, cremas y apósitos que incorporen compuestos con efectos beneficiosos para la salud.
- Bioactivos orientados a la salud femenina: selección y aplicación de compuestos con propiedades funcionales (como efecto antiinflamatorio o apoyo a síntomas asociados a la menopausia), cubriendo necesidades históricamente poco atendidas en investigación biomédica.
Dimensión social y sanitaria del proyecto
Más allá de la recuperación de residuos, la iniciativa tiene una dimensión social significativa. La investigadora principal, Nuria Calero Romero, subraya que el enfoque no solo contribuye a la sostenibilidad ambiental, sino que también responde a necesidades reales de salud femenina, como los síntomas asociados a etapas vitales como la menopausia, que a menudo han recibido menor atención en investigación clínica y tecnológica.
Este enfoque interdisciplinar busca integrar ciencia de materiales, formulación química avanzada y ciencia de los alimentos, combinando conocimiento técnico para desarrollar productos con potencial de transferencia a las industrias cosmética y alimentaria.
Colaboración internacional y transferencia tecnológica
El proyecto incorpora colaboración internacional con expertos de renombre, entre ellos David Julian McClements, de la Universidad de Massachusetts Amherst (EE.UU.), reconocido en ciencia de los alimentos, y otras instituciones asociadas en Italia y Portugal. Estas alianzas posicionan la investigación no solo como un avance regional, sino como una contribución al desarrollo global de soluciones sostenibles basadas en economía circular.
El objetivo de medio y largo plazo es que los resultados puedan trasladarse a aplicaciones industriales reales: productos cosméticos funcionales, nutracéuticos y otros artículos de salud con base biopolimérica, desarrollados con criterios de sostenibilidad y seguridad medioambiental.
Implicaciones para gestión de residuos y economía circular
Este proyecto ejemplifica las sinergias entre valorización de residuos y salud humana, extendiendo los principios de la economía circular más allá del reciclaje tradicional de materiales hacia usos de alto valor añadido:
- Valorización de subproductos orgánicos que actualmente son descartados o de bajo valor.
- Reducción de impacto ambiental mediante el uso de residuos como recurso industrial.
- Generación de nuevos mercados basados en biopolímeros funcionales con aplicaciones en sectores emergentes de la salud y el bienestar.
Conclusión
La propuesta de reutilización de residuos para desarrollar productos de salud femenina destaca como un caso ejemplar de innovación aplicada a residuos orgánicos, integrando sostenibilidad ambiental, investigación biomédica y transferencia tecnológica. La iniciativa no solo aprovecha subproductos biológicos, sino que también contribuye a llenar vacíos de investigación en salud de la mujer con soluciones basadas en ciencia avanzada y economía circular.
[Este contenido procede de UNIVERSIDAD DE SEVILLA Lee el original aquí]





