Inteligencia artificial permite reciclar bandejas PET a calidad alimentaria a escala industrial
Desde abril de 2024, la instalación de reciclaje Cirrec —parte del Faerch Group— opera en Duiven, Países Bajos, una planta con capacidad para procesar 60.000 toneladas anuales de bandejas PET provenientes de recogida doméstica, equivalentes a más de 3.000 millones de unidades anuales. El objetivo es lograr reciclaje “bandeja a bandeja” (tray‑to‑tray) con material rPET (PET reciclado) apto para contacto alimentario en nuevos envases.
Desafío técnico en clasificación
Uno de los principales retos del reciclaje de envases PET para uso alimentario es distinguir entre productos de uso alimentario y otros PET, como blísteres de productos no alimentarios. Aunque ambos están compuestos químicamente por PET, su historia de contacto con alimentos determina si pueden reingresar al ciclo alimentario bajo la Regulación (UE) 2022/1616. Los sistemas tradicionales de clasificación por infrarrojo cercano (NIR) no pueden diferenciar esta cualidad con fiabilidad suficiente.
Inteligencia artificial y sensor fusion: la clave de la separación
La planta de Cirrec utiliza tres sistemas de clasificación Steinert UniSort PR EVO 5.0, que integran sensores de hiperespectro infrarrojo (NIR) con cámaras de visión en color para captar:
- Composición química de cada pieza.
- Características visuales como geometría, impresión y textura de superficie asociadas con envases de alimentos.
Los datos de ambos sensores se fusionan y son procesados por la aplicación Steinert Intelligent Object Identifier, basada en inteligencia artificial entrenada específicamente para identificar envases alimentarios. Esta aproximación logra niveles de pureza superiores al 95 %, requisito esencial para la posterior fabricación de rPET de calidad alimentaria.
Proceso industrial y resultados medioambientales
La línea de reciclaje completa incluye los siguientes pasos:
- Separación magnética y por corrientes de Foucault para extraer metales férricos y no férricos.
- Clasificación óptica avanzada con IA.
- Molienda y lavado de los PET seleccionados.
- Transformación en escamas y pellets adecuados para reprocesamiento.
El material rPET obtenido se suministra a las plantas de producción del Faerch Group, donde se convierte en nuevas bandejas con un promedio de ~70 % de contenido reciclado. Según análisis de ciclo de vida, el uso de rPET obtenido de bandejas post‑consumo puede reducir emisiones de CO₂ en aproximadamente el 57 % en comparación con PET virgen.
Implicaciones para la economía circular y la gestión de residuos
Este caso demuestra que el reciclaje industrial de plásticos rígidos con destino alimentario —históricamente restringido por barreras técnicas y normativas— es viable con la adecuada combinación de IA y sensor fusion. La flexibilidad del sistema permite reentrenar la IA para nuevas corrientes de entrada o formatos de envase sin cambios en el hardware, lo que facilita su adaptación futura y su escalabilidad.
El éxito de la solución de Cirrec representa un avance significativo hacia circuitos circulares cerrados para envases plásticos y abre la puerta a incrementar la calidad y cantidad de materiales reciclados que pueden volver a la cadena alimentaria, fortaleciendo la economía circular y reduciendo la demanda de PET virgen.
Retos y perspectivas futuras
Aunque la tecnología de clasificación con IA mejora enormemente la calidad del flujo de reciclaje, su despliegue masivo depende de:
- Disponibilidad de entradas homogéneas en los sistemas de recogida de residuos.
- Estándares de etiquetado y diseño de envases que faciliten la identificación automatizada.
- Costes operativos y retorno de inversión comparados con reciclaje mecánico tradicional.
No obstante, la adaptabilidad del sistema a nuevos formatos y su potencial de expansión global sugieren que tecnologías de IA y sensor fusion se convertirán en componentes clave de los procesos de reciclaje de plásticos de alta calidad y valor añadido.
[Este contenido procede de RECYCLING MAGAZINE Lee el original aquí]





