El aumento de baterías de litio en los residuos obliga a reforzar la seguridad en las plantas de reciclaje
Un riesgo creciente para las plantas de reciclaje
La rápida electrificación de la movilidad y el aumento del consumo de dispositivos electrónicos han multiplicado la presencia de baterías de litio en los flujos de residuos. Aunque estas baterías constituyen una fuente estratégica de materias primas críticas, también representan uno de los principales riesgos para las instalaciones de reciclaje debido a su elevada densidad energética y a la posibilidad de sufrir fugas térmicas (thermal runaway), capaces de provocar incendios de rápida propagación y difícil extinción.
En muchas ocasiones, los incidentes se producen por daños mecánicos durante la recogida, el almacenamiento o el tratamiento de los residuos, así como por cortocircuitos ocasionados por baterías deterioradas o incorrectamente clasificadas.
Dos proyectos para reforzar la prevención
Los proyectos desarrollados por FER abordan la seguridad desde una perspectiva integral, incorporando recomendaciones para todas las fases de la gestión del residuo:
- identificación y separación de baterías desde el origen;
- almacenamiento seguro y sectorización de las zonas de acopio;
- procedimientos para la carga y descarga de residuos;
- transporte interno y externo de baterías;
- protocolos de actuación ante incendios o incidentes térmicos.
El objetivo es reducir la probabilidad de accidentes y proporcionar criterios homogéneos que puedan ser aplicados por gestores de residuos, recicladores y operadores logísticos.
Detectar baterías de litio ocultas entre baterías de plomo
Uno de los proyectos se centra en un problema especialmente crítico para el sector: la presencia accidental de baterías de litio mezcladas con lotes de baterías de plomo.
Este tipo de errores de clasificación puede desencadenar incendios durante las operaciones de manipulación o trituración, ya que los procesos industriales diseñados para baterías de plomo no están preparados para gestionar las características electroquímicas de las baterías de litio.
Por ello, FER propone reforzar los sistemas de inspección y detección temprana, minimizando la entrada de estos materiales en líneas de tratamiento no adecuadas.
Seguridad y economía circular deben avanzar de forma conjunta
El crecimiento del reciclaje de baterías, impulsado por la electrificación del transporte y el desarrollo del almacenamiento energético, exige que las estrategias de economía circular vayan acompañadas de una mejora continua de la seguridad industrial.
La correcta identificación de las baterías, la formación del personal, la adaptación de las instalaciones y la implantación de protocolos específicos serán factores determinantes para proteger a los trabajadores, evitar pérdidas materiales y garantizar el funcionamiento seguro de las plantas de reciclaje.
Preparar al sector para el nuevo escenario energético
La finalización de estos proyectos refleja la creciente necesidad de adaptar la gestión de residuos a un escenario en el que las baterías de litio estarán presentes en volúmenes cada vez mayores. Más allá de aumentar la capacidad de reciclaje, el reto pasa por desarrollar instalaciones capaces de recuperar materiales críticos de forma segura, eficiente y conforme a los nuevos requisitos regulatorios europeos.
En este contexto, la prevención de incendios deja de ser un aspecto exclusivamente operativo para convertirse en un elemento estratégico que condicionará la sostenibilidad, la resiliencia y la competitividad del sector del reciclaje en los próximos años.






