El cambio en los residuos de envases obliga a adaptar el sistema de reciclaje de Estados Unidos
La composición de los residuos de envases y papel generados por los hogares estadounidenses está cambiando con rapidez.
Esta es una de las principales conclusiones de la segunda entrega del informe State of Recycling 2026, elaborada por The Recycling Partnership a partir de datos de más de 9.000 programas de reciclaje que cubren el 97 % de la población de Estados Unidos.
El estudio, denominado The Evolving Ton, analiza la evolución de 16 categorías de materiales y amplía el análisis más allá de los materiales tradicionalmente recogidos por los sistemas residenciales. Sus resultados muestran un flujo de materiales más ligero, diverso y complejo de gestionar, en un contexto en el que la infraestructura de reciclaje debe adaptarse a los cambios en los envases que llegan a los hogares.
Menos toneladas, pero un flujo más diverso
Entre 2020 y 2026, el número de hogares estadounidenses aumentó en aproximadamente 8,5 millones, mientras que la generación de materiales tradicionalmente recogidos para reciclaje disminuyó en 3,7 millones de toneladas, un 8 %.
The Recycling Partnership atribuye parte de esta reducción al aligeramiento de los envases, que permite poner en circulación productos con menos peso. Sin embargo, una menor cantidad total de toneladas no significa necesariamente una menor presión sobre el sistema de reciclaje.
El informe señala que un envase más ligero puede generar nuevas dificultades si presenta bajas tasas de captura, complica la clasificación, tiene un valor reducido en los mercados finales o incrementa el riesgo de contaminación.
Aumentan los envases de plástico, cartón y metal
El cambio resulta especialmente visible cuando se analiza la generación por hogar de los diferentes materiales.
Entre 2020 y 2026, la generación de cartón ondulado aumentó un 32 % por hogar, una evolución relacionada con el crecimiento del comercio electrónico. También crecieron los envases de polipropileno, un 47 %, los envases de tereftalato de polietileno distintos de las botellas, un 48 %, y los envases de polietileno de alta densidad distintos de las botellas, un 38 %.
Los incrementos también afectan a otros formatos: los envases de aluminio en forma de láminas y bandejas aumentaron un 44 % y las latas de aluminio un 18 %. Los envases tipo cartón experimentaron un incremento del 61 %.
Al mismo tiempo, descendió la generación de materiales más pesados. El vidrio cayó un 28 % y el papel mixto un 34 %.
El sistema debe gestionar nuevos formatos
El informe destaca que no todos los envases fabricados con un mismo material evolucionan de la misma manera. Por ejemplo, la generación de botellas de tereftalato de polietileno disminuyó un 3 %, mientras que la de otros envases fabricados con este material aumentó un 49 %.
Esta diversificación también aparece en materiales que todavía no son aceptados de manera generalizada por los programas residenciales. Entre ellos figuran determinados films de polietileno y polipropileno, poliestireno expandido y algunos papeles compostables.
El resultado es un flujo de materiales en el que aumenta la variedad de formatos y aplicaciones, mientras que las infraestructuras de recogida y tratamiento deben determinar cómo captarlos, clasificarlos y destinarlos a mercados capaces de absorberlos.
La infraestructura necesita adaptarse
The Recycling Partnership considera que los cambios en los envases deben ir acompañados de una evolución equivalente de la infraestructura de reciclaje.
El análisis pone el foco en toda la cadena: recogida, plantas de recuperación de materiales, instalaciones de procesamiento y mercados finales. La organización señala que las decisiones adoptadas en el diseño y fabricación de los envases determinan en buena medida los materiales que posteriormente deben gestionar los sistemas de reciclaje.
En 2026, los hogares estadounidenses generarán aproximadamente 51,5 millones de toneladas de envases y papel impreso. El 78 % corresponderá a categorías de materiales tradicionalmente recogidas por los programas residenciales.
Inversión y coordinación para responder al nuevo flujo
El informe plantea que la evolución de los materiales exige inversiones e innovación coordinadas en los distintos puntos de la cadena de reciclaje. Para The Recycling Partnership, conocer cómo está cambiando el flujo permite orientar las decisiones sobre recogida, capacidad de procesamiento y desarrollo de mercados para los materiales recuperados.
La organización también destaca el papel de los sistemas de Responsabilidad Ampliada del Productor en los estados que ya cuentan con este tipo de políticas. No obstante, señala que las cadenas de suministro del reciclaje no se limitan a las fronteras estatales y que también será necesario mantener inversiones en los estados que no disponen de estos sistemas.
El informe plantea así que la evolución de los envases debe ir acompañada de una adaptación paralela del sistema encargado de recuperarlos, de manera que los materiales que llegan a los hogares puedan reincorporarse de forma efectiva a los procesos productivos.







