Reino Unido y Unión Europea avanzan con criterios diferentes para evaluar la reciclabilidad de los envases
Dos marcos regulatorios que entran en una nueva fase
La regulación de la reciclabilidad de los envases está evolucionando de forma paralela en Reino Unido y en la Unión Europea, pero con metodologías y objetivos regulatorios que no son idénticos.
En Reino Unido, PackUK publicó el 1 de julio de 2026 la Recyclability Assessment Methodology 2027 (RAM 2027), que deberán utilizar los grandes productores sujetos al sistema de responsabilidad ampliada del productor para evaluar la reciclabilidad de los envases domésticos comercializados durante 2027. La metodología actualizada busca reforzar la relación entre la valoración de un envase y los resultados que obtiene en los sistemas reales de reciclaje.
En la Unión Europea, el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases comenzó a aplicarse el 12 de agosto de 2026. La Comisión Europea ha publicado además en 2026 un documento de orientación para facilitar la interpretación de sus disposiciones.
Reino Unido: una evaluación vinculada al funcionamiento real del reciclaje
La RAM 2027 establece cuatro etapas esenciales para valorar la reciclabilidad: recogida, clasificación, reprocesamiento y aplicación. Para considerar que un envase se recicla a escala, los productores deben demostrar que atraviesa estas etapas mediante infraestructuras existentes y operativas, y que existe capacidad suficiente para gestionar el volumen de envases comercializado.
La metodología asigna finalmente una de tres categorías:
- El rojo identifica los envases que presentan dificultades para avanzar de forma fiable por el sistema de reciclaje existente;
- el ámbar corresponde a aquellos que presentan determinadas limitaciones en alguna de las etapas;
- el verde identifica los envases ampliamente reciclables dentro de la infraestructura británica disponible.
Esta valoración tiene además una consecuencia directa sobre el sistema de responsabilidad ampliada del productor: las calificaciones de reciclabilidad influyen en las tasas de gestión de residuos que deben asumir los productores. Los envases clasificados en rojo soportan cargos superiores respecto a los considerados más reciclables.
La metodología también establece que la evaluación debe reflejar las condiciones reales de recogida y reciclaje. Por ejemplo, para obtener una valoración verde en la etapa de recogida mediante el sistema de recogida domiciliaria, el envase debe ser recogido por al menos el 75 % de las autoridades locales del Reino Unido.
La Unión Europea vincula la reciclabilidad con el acceso al mercado
El Reglamento europeo establece un planteamiento diferente. Su objetivo es que, a partir de 2030, los envases sean reciclables de una manera económicamente viable y que su reciclabilidad pueda determinarse mediante criterios comunes a escala de la Unión Europea.
La normativa establece que la reciclabilidad se expresará mediante grados de rendimiento, determinados inicialmente a partir de criterios de diseño para el reciclado y, posteriormente, incorporando también criterios relacionados con el reciclado a escala. Los envases que no alcancen determinados niveles quedarán sujetos a restricciones de comercialización.
El Reglamento, por tanto, no utiliza la reciclabilidad únicamente para modular las obligaciones económicas de los productores. La capacidad de un envase para cumplir los requisitos establecidos pasa a estar relacionada con su posibilidad de acceder y permanecer en el mercado europeo.
La Comisión Europea ha señalado en su orientación de 2026 que el Reglamento comenzó a aplicarse el 12 de agosto de este año y que su interpretación requiere aclaraciones en diferentes ámbitos, entre ellos las disposiciones relativas a los envases y su gestión.
Diferencias en la consideración de las infraestructuras
Una de las cuestiones relevantes es la forma en que cada marco incorpora las condiciones reales de los sistemas de reciclaje.
La RAM 2027 británica establece expresamente que las evaluaciones deben apoyarse en infraestructuras probadas y existentes, así como en información sobre capacidad, rendimiento y destino de los materiales. La metodología pretende así evitar que un envase sea considerado reciclable a escala únicamente porque exista una posibilidad técnica o experimental de tratarlo.
Beyondly, entidad británica especializada en cumplimiento ambiental, ha señalado que esta conexión entre la metodología británica y la infraestructura nacional será especialmente importante a medida que evolucione la regulación europea. En un análisis publicado en julio de 2026, la organización destacó que RAM 2027 incorpora elementos de aproximación al Reglamento europeo en ámbitos como las sustancias preocupantes, determinados criterios aplicables a los plásticos rígidos y futuros requisitos sobre contenido reciclado y minimización de envases. Al mismo tiempo, subrayó la necesidad de que cualquier alineación tenga en cuenta las características de las infraestructuras británicas.
Un reto para los envases comercializados en ambos mercados
La existencia de criterios diferentes puede adquirir especial relevancia para los fabricantes que comercializan los mismos envases en Reino Unido y en la Unión Europea.
No se trata necesariamente de que ambos sistemas sean incompatibles. De hecho, Beyondly identifica una tendencia hacia una mayor aproximación entre los marcos regulatorios. Sin embargo, la organización considera que las diferencias en las definiciones, los datos utilizados y las condiciones de las infraestructuras pueden generar requisitos distintos para un mismo formato de envase.
La propia organización ya había señalado en mayo de 2026 que la convergencia regulatoria entre Reino Unido y Unión Europea puede reducir la complejidad para las empresas que operan en ambos mercados, especialmente en materia de cumplimiento de las obligaciones sobre envases.
Para el sector, uno de los elementos que adquiere mayor importancia es, por tanto, la disponibilidad de información suficientemente precisa sobre los materiales, los sistemas de recogida, las capacidades de clasificación y reprocesamiento y los destinos finales del material recuperado.
Dos sistemas que deberán seguir evolucionando
La RAM 2027 y el Reglamento europeo representan dos aproximaciones diferentes a una misma cuestión: cómo conseguir que el diseño de los envases esté vinculado a su capacidad efectiva de ser reciclados.
En Reino Unido, la metodología se orienta a evaluar el comportamiento del envase dentro de la infraestructura existente y a utilizar el resultado para modular las obligaciones de los productores. En la Unión Europea, el Reglamento establece progresivamente criterios armonizados de reciclabilidad que condicionarán la comercialización de los envases.
La evolución de ambos marcos será especialmente relevante para los productos que circulan entre ambos mercados. La disponibilidad de datos comparables y criterios previsibles será un elemento necesario para que fabricantes, gestores y recicladores puedan adaptar sus procesos a unas exigencias de reciclabilidad cada vez más vinculadas al funcionamiento efectivo de los sistemas de gestión de residuos.







