El proyecto europeo ReBioCycle avanza en el reciclaje de PLA procedente de residuos plásticos mixtos
El proyecto europeo ReBioCycle ha demostrado, a escala piloto y en un entorno operativo, que el ácido poliláctico (PLA) puede recuperarse de corrientes de residuos plásticos mixtos y transformarse nuevamente en un material de calidad equivalente al PLA virgen. El proceso combina tecnologías de clasificación existentes con reciclaje químico, mediante el que el polímero se descompone en ácido láctico para posteriormente reconstruirlo como PLA reciclado.
Separación del PLA en corrientes mixtas
Uno de los principales retos abordados por ReBioCycle es la separación de los distintos tipos de bioplásticos presentes en las corrientes de residuos. El proyecto trabaja en la adaptación y ampliación de tecnologías de clasificación para separar PLA, PHA y materiales compuestos de otras fracciones plásticas.
En el caso del PLA, el proyecto ha confirmado que puede utilizarse tecnología de clasificación ya existente para recuperar el polímero a partir de residuos plásticos mixtos y alcanzar niveles de pureza adecuados para su posterior tratamiento. La demostración se realizó a escala piloto en un entorno operativo, más allá de las condiciones de laboratorio.
Del residuo a un nuevo PLA
Una vez separado, el PLA se somete a un proceso de reciclaje químico que permite descomponer el polímero en sus componentes, obteniendo ácido láctico. Este compuesto se utiliza posteriormente como materia prima para reconstruir el PLA reciclado.
El resultado obtenido presenta propiedades equivalentes a las del PLA virgen, lo que demuestra la posibilidad de mantener el material dentro del ciclo productivo en lugar de destinarlo a eliminación al final de su vida útil.
El proyecto contempla distintas tecnologías de reciclaje en función del tipo de bioplástico. En sus tres hubs de demostración se aplican procesos químicos, mecánicos, microbianos y enzimáticos, con el objetivo de obtener polímeros reciclados de igual o superior calidad y evaluar su utilización en aplicaciones de mayor valor.
Demostración en condiciones operativas
ReBioCycle está estructurado alrededor de tres centros de demostración situados en Países Bajos, España e Italia. El hub español, liderado por AIMPLAS, trabaja con residuos plásticos mixtos procedentes de residuos sólidos urbanos y combina tecnologías de reciclaje biológico y mecánico. El hub neerlandés emplea reciclaje químico y el italiano desarrolla procesos químicos para materiales compuestos.
En conjunto, el proyecto pretende demostrar la integración de estas tecnologías en instalaciones reales de gestión de residuos y verificar la calidad de los polímeros reciclados mediante aplicaciones industriales. Entre los resultados previstos se encuentran rPLA, rPHA y materiales compuestos reciclados.
Un paso hacia la circularidad de los bioplásticos
La demostración aborda una de las limitaciones actuales de los bioplásticos: su integración en sistemas de recogida, clasificación y reciclaje diseñados principalmente para los plásticos convencionales. Según la Comisión Europea, ReBioCycle busca precisamente demostrar tecnologías de separación y reciclaje que permitan mantener durante más tiempo en circulación materiales biobasados y biodegradables como PLA, PHA y composites.
El proyecto, financiado por la Unión Europea, comenzó en octubre de 2024 y finalizará en septiembre de 2028. Cuenta con una contribución europea de 7,5 millones de euros y un coste total de aproximadamente 10,4 millones de euros.







