Escocia reduce un 84 % el vertido de residuos domésticos desde 2011, pero el reciclaje cae al 42,8 %
Escocia ha reducido considerablemente la cantidad de residuos domésticos que envía a vertedero, pero este avance no se ha traducido en una mejora equivalente del reciclaje. Las estadísticas de 2025 publicadas por la Agencia Escocesa de Protección del Medio Ambiente (SEPA) reflejan una evolución desigual: disminuye el vertido, aumenta la incineración y retrocede la tasa de reciclaje doméstico.
El balance también pone de relieve la importancia de prevenir la generación de residuos y mejorar la separación en origen. Según una investigación de Zero Waste Scotland citada por SEPA, aproximadamente el 52 % del material depositado en los contenedores de residuos mezclados podría ser reciclable mediante los sistemas de recogida habituales.
La tasa de reciclaje doméstico baja al 42,8 %
En 2025, los hogares escoceses generaron 2,31 millones de toneladas de residuos, unas 1.500 toneladas menos que en 2024, lo que representa un descenso interanual del 0,1 %. El volumen generado se mantiene un 11 % por debajo del registrado en 2011.
Sin embargo, la tasa de reciclaje doméstico pasó del 44,3 % en 2024 al 42,8 % en 2025. SEPA señala que el indicador ha permanecido relativamente estable durante los últimos ocho años, lo que evidencia las dificultades para aumentar la recuperación de materiales.
La agencia considera que esta evolución plantea un desafío para los objetivos de economía circular del país: reducir la cantidad de residuos que termina en vertedero es importante, pero también lo es evitar su generación y aumentar el reciclaje de los materiales que se consumen.
El vertido cae mientras aumenta la incineración
La cantidad de residuos domésticos enviada a vertedero disminuyó un 10,3 % en 2025. Desde 2011, la reducción acumulada supera el 84 %, un cambio significativo en la gestión de los residuos domésticos escoceses.
La evolución de la incineración sigue una trayectoria distinta. En 2025, las toneladas de residuos domésticos incineradas aumentaron un 5,7 %, equivalente a 49.000 toneladas adicionales. Según SEPA, esta vía de tratamiento se utiliza para gestionar residuos residuales depositados en los contenedores generales que no se han separado para su reciclaje.
Para interpretar correctamente estos datos, es necesario distinguirlos de las cifras correspondientes al conjunto de residuos de Escocia. En todas las procedencias, el vertido alcanzó 1,58 millones de toneladas en 2025, un 12,7 % menos que el año anterior, mientras que la incineración total descendió un 1,1 %, hasta 1,84 millones de toneladas. Aunque el balance anual de la incineración total fue negativo, su volumen continúa muy por encima del registrado en 2011.
Las cifras no demuestran que el aumento de la incineración doméstica sea consecuencia directa del descenso del reciclaje, pero sí reflejan que la reducción del vertido no está acompañada de un avance equivalente en la recuperación de materiales.
Más de la mitad de la fracción resto podría ser reciclable
Uno de los principales márgenes de mejora identificados por SEPA procede de la composición de los residuos que los hogares depositan en los contenedores generales.
La investigación de Zero Waste Scotland estima que alrededor del 52 % de este material podría reciclarse mediante los sistemas de recogida selectiva habituales. La estimación equivale aproximadamente a 550.000 toneladas e incluye biorresiduos, papel, cartón y plásticos.
Los residuos alimentarios representan una parte especialmente relevante de este potencial: el estudio estima que constituyen alrededor de 330.000 toneladas anuales de la fracción resto. Mejorar su separación, junto con la de otros materiales reciclables, permitiría desviar más recursos hacia circuitos de recuperación.
Estos resultados subrayan que la mejora del reciclaje no depende únicamente de la capacidad de tratamiento de las instalaciones, sino también de la separación realizada por los hogares y de la eficacia de los sistemas de recogida.
La economía circular exige actuar sobre la generación y la separación
La hoja de ruta de economía circular y residuos del Gobierno escocés contempla medidas para aumentar el reciclaje y desviar materiales recuperables de los contenedores generales. Entre ellas figuran el sistema de depósito y devolución de envases, la responsabilidad ampliada del productor para los envases y un código de buenas prácticas para el reciclaje.
SEPA considera que los resultados de 2025 reflejan tanto los avances en la reducción del vertido como el trabajo pendiente para aumentar el reciclaje y reducir los residuos generados. El reto consiste en aprovechar mejor los materiales que todavía terminan en la fracción resto y reforzar la prevención para disminuir la necesidad de tratamiento y eliminación.
La experiencia escocesa muestra así que una reducción sostenida del vertido no basta, por sí sola, para consolidar una economía circular: también es necesario incrementar la recuperación de materiales y evitar que recursos potencialmente reciclables se pierdan en los flujos de residuos mezclados.
[Este contenido procede de SEPA Lee el original aquí]







