Una guía internacional propone mejorar la recuperación de aluminio de las escorias y aprovechar sus residuos en nuevos usos industriales
Un subproducto con recursos recuperables
Las escorias de aluminio se generan durante la producción de aluminio primario y secundario y contienen tanto aluminio metálico como componentes no metálicos, entre ellos óxidos y, en algunos casos, sales. Aunque su formación es inevitable, una gestión adecuada permite recuperar más metal y reducir las pérdidas de recursos a lo largo de la cadena de valor.
Para mejorar este aprovechamiento, el Instituto Internacional del Aluminio (IAI, por sus siglas en inglés) encargó al centro de investigación noruego SINTEF la elaboración de la guía Sustainable Aluminium Dross Management Guidance, publicada en 2026. El documento recopila prácticas y conocimientos técnicos para productores de aluminio, recicladores y empresas especializadas en el tratamiento de escorias.
La publicación responde al aumento del volumen de este subproducto. Según las estimaciones recogidas por SINTEF, la generación mundial de escorias pasó de 2,66 millones de toneladas en 2019 a 3,27 millones en 2024, lo que refuerza la importancia de mejorar su tratamiento y recuperación.
Reducir las pérdidas desde el origen
La guía plantea un enfoque integral que comienza en las propias operaciones de producción y reciclaje. Entre sus recomendaciones figuran reducir la formación de escorias cuando sea posible y aplicar procedimientos adecuados de manipulación y enfriamiento para preservar el valor del aluminio metálico que contienen.
Estas operaciones son relevantes porque las condiciones en las que se extraen y manipulan las escorias pueden influir en la cantidad de metal recuperable. El documento también aborda la selección de tecnologías de tratamiento, la seguridad de las operaciones, el transporte y el cumplimiento de los requisitos regulatorios.
El objetivo es mejorar el rendimiento de la recuperación mediante una combinación de buenas prácticas operativas, tecnologías apropiadas y sistemas de gestión que permitan controlar el proceso a lo largo de toda la cadena.
Recuperar el aluminio y valorizar las fracciones no metálicas
La prioridad señalada por los autores es maximizar la recuperación del aluminio metálico antes de buscar aplicaciones para el material residual. Según SINTEF, las escorias recién extraídas de los hornos pueden contener más de un 90 % de metal, aunque esta proporción depende del material y de las condiciones del proceso y no debe extrapolarse a todas las escorias.
Las tecnologías de recuperación permiten separar una mayor cantidad de aluminio y, al mismo tiempo, abren oportunidades para aprovechar las fracciones no metálicas restantes. La guía identifica posibles aplicaciones en la fabricación de cemento, materiales refractarios, aditivos metalúrgicos y otros productos industriales.
La viabilidad de estos usos depende de las características de cada fracción y de los requisitos técnicos de la aplicación de destino. Por ello, la valorización debe acompañarse de una gestión adecuada del material y de la evaluación de sus condiciones de utilización.
Un enfoque de economía circular para la industria del aluminio
El documento destaca que mejorar la gestión de las escorias puede contribuir a reducir las pérdidas de materias primas y aumentar la eficiencia en el uso de los recursos. En 2024, la producción mundial de aluminio primario alcanzó los 71,4 millones de toneladas, mientras que se reciclaron 42,8 millones de toneladas de aluminio: 25,3 millones procedentes de chatarra al final de su vida útil y 17,5 millones de recortes y residuos generados durante la fabricación.
En este contexto, optimizar la recuperación de las escorias constituye una vía complementaria para aprovechar mejor el material que circula por la industria. La guía no propone eliminar por completo la generación de este subproducto, sino reducir las pérdidas de metal, mejorar los procesos de recuperación y desarrollar salidas industriales para las fracciones restantes.
Su aplicación requiere adaptar las prácticas y tecnologías a las condiciones de cada instalación, además de garantizar una gestión segura y conforme a la normativa. El documento proporciona así una referencia técnica para avanzar hacia una producción y un reciclaje de aluminio con un uso más eficiente de los recursos.







