España gestiona residuos peligrosos con un 71 % destinado a recuperación
El mercado crece un 7 % en 2025
El negocio de la gestión de residuos peligrosos alcanzó en España un valor de 1.690 millones de euros en 2025, un 7 % más que el año anterior. Así lo recoge el estudio Gestión de Residuos Industriales, elaborado por el Observatorio Sectorial DBK de INFORMA, que analiza la evolución del mercado y la actividad de las empresas del sector.
El crecimiento prolonga la tendencia positiva registrada en 2024, cuando el mercado aumentó un 9 %, hasta situarse en 1.580 millones de euros. Según la información difundida por INFORMA, la evolución del sector se produce en un contexto de mayores exigencias normativas en materia de residuos y de una demanda creciente de gestión de residuos peligrosos emergentes.
El volumen gestionado supera los dos millones de toneladas anuales y representa algo menos del 3 % del total de residuos peligrosos y no peligrosos tratados.
La recuperación concentra el 71 % del tratamiento
La recuperación constituye la principal vía de tratamiento de los residuos peligrosos gestionados en España. En 2025 representó el 71 % del volumen total, frente al 23,5 % destinado a vertedero y el 5,5 % sometido a incineración.
Las tasas de recuperación más elevadas corresponden a los residuos de pilas y acumuladores, los aceites usados, los equipos desechados, los residuos químicos y los disolventes usados. En todas estas categorías, la recuperación supera el 85 %, según los datos del estudio.
Estos resultados muestran la importancia de las operaciones de recuperación dentro de la gestión de residuos peligrosos. No obstante, las cifras agregadas no permiten determinar por sí solas qué proporción corresponde específicamente a preparación para la reutilización, reciclaje u otras formas de valorización.
Los residuos químicos y las pilas destacan por su volumen
Los residuos químicos constituyeron la principal categoría por volumen gestionado en 2025, con el 21,5 % del total. A continuación se situaron los residuos de pilas y acumuladores, que representaron el 13,9 %, los residuos de combustión, con el 11,4 %, y los residuos ácidos, alcalinos o salinos, con el 11,1 %.
El peso de las pilas y acumuladores pone de relieve la relevancia de gestionar adecuadamente estas corrientes, que requieren tratamientos específicos para controlar sus riesgos y recuperar los materiales aprovechables.
La diversidad de residuos incluidos en el mercado también explica la necesidad de contar con instalaciones y procesos especializados, adaptados a las características de cada material y a los requisitos de seguridad aplicables.
Más de 180 empresas y una concentración creciente
En el sector español de recogida, tratamiento y eliminación de residuos peligrosos operan más de 180 empresas, que generan aproximadamente 6.000 puestos de trabajo.
La estructura empresarial combina numerosos operadores pequeños, con actividad especializada y presencia local, y un grupo más reducido de grandes compañías con actividades diversificadas. Estas últimas están reforzando su posición mediante operaciones de adquisición, una tendencia que favorece la concentración del mercado.
En 2025, los cinco principales operadores reunieron el 57,9 % del valor del mercado. Al considerar las diez primeras empresas, la cuota conjunta ascendió al 72,2 %.
La concentración empresarial constituye uno de los rasgos destacados de la evolución del sector, junto con el crecimiento de los ingresos y el predominio de la recuperación como destino de los residuos gestionados.
La evolución del sector y los retos de recuperación
Los resultados de 2025 reflejan una expansión económica de la gestión de residuos peligrosos y una elevada participación de la recuperación en su tratamiento. El siguiente reto consiste en mantener una gestión segura y trazable, mejorar el aprovechamiento de los materiales y garantizar que cada flujo reciba el tratamiento adecuado según sus características.
El seguimiento de los datos por tipo de residuo y operación permitirá evaluar con mayor precisión cómo evoluciona la recuperación y qué oportunidades existen para incrementar la valorización material sin comprometer la protección ambiental.
[Este contenido procede de DBK INFORMA Lee el original aquí]







