Nueva ruta para materiales de construcción bajos en carbono
Valor añadido frente al cemento tradicional
La industria del cemento convencional es una de las fuentes más intensivas de emisiones de CO₂ debido a la calcinación de calizas y al consumo energético de hornos a alta temperatura.
En contraste, la formación de vaterita a partir de yeso se realiza a temperaturas más bajas e incorpora carbono en el material, lo que reduce la huella de carbono total de su producción.
Según las estimaciones preliminares del equipo, el proceso permite capturar y fijar aproximadamente 0,26 kg de CO₂ por cada kilogramo de yeso procesado, una contribución significativa si se considera la escala masiva de residuos disponibles.
Este material puede usarse como sustituto parcial o completo del cemento tradicional o mezclarse con este último para fabricar cementos y compuestos cementantes con menor impacto ambiental.
Relevancia para la sostenibilidad industrial
La innovación aborda dos retos clave de la industria de materiales de construcción:
- Gestión de residuos industriales: valorizar yeso residual que, de otro modo, requeriría gestión costosa o acabaría en vertederos.
- Reducción de emisiones: contribuir a mitigar parte de las emisiones globales de CO₂ asociadas a la producción de cemento, estimadas en alrededor del 8 % de las emisiones globales.
La técnica se ha publicado en la revista Advanced Functional Materials y supone un avance hacia procesos de producción más sostenibles en el sector de la construcción, donde la búsqueda de alternativas cementantes de bajo carbono es una prioridad global.







