Según la Alliance to End Plastic Waste, el reciclaje mecánico avanzado puede recuperar plásticos flexibles de alta calidad
Un reto para la circularidad de los envases flexibles
Los envases plásticos flexibles presentan importantes dificultades para su reciclaje debido a la diversidad de materiales que pueden formar parte de un mismo flujo: diferentes polímeros, colores, tintas, adhesivos y capas barrera.
Esta heterogeneidad dificulta obtener una materia prima secundaria suficientemente homogénea para fabricar nuevos productos de alto valor.
El informe The Quest for Quality: Scaling Advanced Mechanical Recycling to Meet Recycled Content Targets for Flexibles estudia cómo superar estas limitaciones mediante un sistema de reciclaje mecánico avanzado aplicado a residuos domésticos de envases flexibles. El análisis se basa en las conclusiones del proyecto ValueFlex, desarrollado por la Alliance to End Plastic Waste junto con CEFLEX, Roland Berger y HTP Engineering.
De residuo doméstico a reciclado de alta calidad
El estudio analiza una instalación con una capacidad de referencia de 50.000 toneladas anuales de residuos plásticos flexibles posconsumo.
El objetivo es conseguir que estos residuos puedan transformarse nuevamente en materiales adecuados para aplicaciones de envase, reduciendo la necesidad de utilizar plástico virgen.
El proceso combina diferentes etapas:
Recogida → clasificación mediante sensores → lavado en caliente → separación → extrusión → filtración del fundido → pelletizado → reciclado de alta calidad
Según el informe, este tipo de configuración puede producir materiales reciclados adecuados para aplicaciones exigentes, como films retráctiles, bolsas y etiquetas, con un contenido reciclado de más del 30 %.
La clasificación determina la calidad del reciclado
Una de las principales conclusiones del análisis es que la calidad del producto final depende en gran medida de la calidad del material de entrada.
Los residuos flexibles procedentes de los hogares contienen una combinación de materiales que debe ser separada antes de iniciar el proceso de reciclaje.
Por ello, el informe plantea reforzar la clasificación mediante tecnologías capaces de identificar y separar los diferentes materiales antes de su procesamiento.
Mejor clasificación → alimentación más homogénea → proceso más estable → reciclado de mayor calidad
Esta etapa resulta especialmente importante para evitar que contaminantes o polímeros incompatibles lleguen a las fases posteriores del proceso.
Tecnologías para mejorar la calidad
El reciclaje mecánico avanzado combina tecnologías ya conocidas con configuraciones optimizadas para conseguir una mayor calidad del material recuperado.
Entre las principales operaciones analizadas se encuentran:
- Clasificación mediante sensores, para separar los diferentes tipos de materiales.
- Lavado en caliente, destinado a eliminar contaminantes y mejorar la calidad de la materia prima.
- Extrusión, para fundir y homogeneizar el material.
- Filtración del fundido, para eliminar partículas y contaminantes restantes.
- Pelletizado, para obtener una materia prima secundaria manejable y reutilizable industrialmente.
La combinación de estas operaciones permite avanzar desde un residuo doméstico heterogéneo hacia un material secundario con propiedades más controladas.
Más de un 30 % de material reciclado
Uno de los resultados más relevantes del informe es la posibilidad de obtener reciclados destinados a aplicaciones exigentes incorporando más del 30 % de contenido reciclado.
El resultado adquiere especial importancia ante el incremento de los objetivos europeos de contenido reciclado para los envases de plástico.
La capacidad de producir materiales secundarios con prestaciones adecuadas puede contribuir a cerrar el ciclo:
Envase flexible → residuo posconsumo → reciclaje avanzado → nuevo material flexible
El objetivo deja de ser únicamente recuperar plástico, para pasar a recuperarlo con una calidad suficiente para volver a aplicaciones de mayor valor.
La infraestructura es parte de la solución
El informe señala que la tecnología de reciclaje no puede desarrollarse de manera aislada.
Para alcanzar una escala comercial son necesarias infraestructuras capaces de proporcionar un suministro estable y suficientemente homogéneo de residuos.
Esto implica mejorar las etapas anteriores al reciclaje:
Recogida → clasificación → preparación de la materia prima → reciclaje
La clasificación previa adquiere especial relevancia porque una entrada demasiado heterogénea puede reducir el rendimiento global y aumentar los costes de procesamiento.
El reto económico de las nuevas plantas
La construcción de instalaciones de reciclaje mecánico avanzado requiere inversiones importantes.
El análisis económico desarrollado para una planta de 50.000 toneladas/año estudia tanto las necesidades de capital como los costes asociados a la operación y al procesamiento del material.
Una parte relevante de la inversión está vinculada a la infraestructura necesaria para clasificar y preparar el residuo antes de su entrada en el proceso de reciclaje.
Por ello, el desarrollo de capacidad adicional dependerá no solo de disponer de tecnología, sino de crear modelos económicos capaces de sostener las nuevas instalaciones.
Aprovechar infraestructuras existentes
Una de las alternativas consideradas para reducir las necesidades de inversión es la utilización de instalaciones industriales existentes o brownfield sites.
La adaptación de infraestructuras ya disponibles puede reducir determinados costes asociados a la construcción de nuevas plantas y facilitar el despliegue de capacidad de reciclaje.
El enfoque permite plantear una expansión progresiva:
Infraestructura existente → adaptación tecnológica → nueva capacidad de reciclaje → mayor disponibilidad de material secundario
La demanda debe acompañar al reciclaje
La capacidad técnica por sí sola no garantiza el desarrollo del mercado.
Las nuevas plantas necesitan disponer de una demanda estable para los materiales reciclados que producen.
El informe sitúa esta cuestión dentro de un conjunto más amplio de condiciones necesarias para escalar el reciclaje mecánico avanzado: sistemas eficaces de responsabilidad ampliada del productor, objetivos de contenido reciclado, inversión y condiciones de mercado que permitan dar salida al material recuperado.
En este sentido, la regulación europea puede contribuir a generar una señal de demanda para los reciclados procedentes de envases flexibles.
Del reciclaje de cantidad al reciclaje de calidad
El principal cambio de enfoque que plantea el informe puede resumirse en una idea:
No se trata únicamente de reciclar más plástico, sino de producir reciclados con la calidad necesaria para volver a utilizarlos en aplicaciones de mayor valor.
Para ello, la cadena debe funcionar de manera integrada:
Residuo adecuado → clasificación eficiente → proceso controlado → material homogéneo → control de calidad → nueva aplicación
Este planteamiento permite reducir el riesgo de que los materiales recuperados terminen destinados a aplicaciones de menor valor y favorece una mayor circularidad de los envases flexibles.
Proyección
El informe The Quest for Quality muestra que el reciclaje mecánico avanzado puede constituir una vía para aumentar la recuperación de los residuos plásticos flexibles posconsumo y producir materiales reciclados destinados a aplicaciones exigentes.
El reto para su expansión será crear las condiciones necesarias para pasar de soluciones técnicas demostrables a capacidad industrial a gran escala.
Para ello será necesario actuar simultáneamente sobre la clasificación, la infraestructura de reciclaje, la inversión y la demanda de materiales secundarios.
La evolución del sector dependerá, en última instancia, de conseguir que los residuos flexibles pasen de ser un flujo difícil de gestionar a convertirse en una fuente estable de materias primas secundarias de calidad.






