Uganda podría evitar hasta 1,3 millones de toneladas de CO₂ equivalente mejorando la gestión de sus residuos orgánicos
La gestión de los residuos orgánicos representa una oportunidad relevante para reducir las emisiones de metano en Uganda, al tiempo que permite recuperar materiales y energía. Un estudio publicado en Communications Sustainability analiza cómo distintas estrategias de gestión podrían contribuir a reducir estas emisiones teniendo en cuenta las condiciones específicas del país.
El trabajo parte de una situación caracterizada por una elevada presencia de materia orgánica en los residuos urbanos y por una cobertura limitada de los servicios de recogida y tratamiento. En Kampala, por ejemplo, se generan entre 2.000 y 2.500 toneladas de residuos al día, de las cuales más del 70 % corresponde a materia orgánica. Parte de estos residuos no llega a sistemas de gestión controlada y puede terminar en vertederos incontrolados o ser quemada.
Modelización de diferentes escenarios
Para evaluar las posibilidades de reducción, los investigadores ampliaron el modelo GAINS (Greenhouse Gas–Air Pollution Interactions and Synergies) para representar el sector de los residuos de Uganda.
El estudio compara un escenario de referencia con diferentes alternativas de mitigación. Estas últimas se definieron incorporando las aportaciones obtenidas mediante talleres en los que participaron administraciones públicas, comunidades locales, investigadores y organizaciones de la sociedad civil.
De esta forma, el análisis no se limita a comparar tecnologías, sino que incorpora las condiciones y prioridades identificadas por los agentes locales.
Hasta 1,3 millones de toneladas de CO₂ equivalente
Los resultados indican que la combinación de diferentes medidas podría evitar en 2035 hasta 1,3 millones de toneladas de CO₂ equivalente de emisiones de metano al año.
Además de la reducción de emisiones, los escenarios analizados muestran posibilidades de recuperación de recursos a partir de la fracción orgánica. El compost obtenido podría utilizarse para fertilizar aproximadamente 271.102 hectáreas de maíz, mientras que el biogás producido tendría potencial para cubrir unas 628.000 comidas al año.
Estos resultados muestran que la gestión de los residuos orgánicos puede vincularse simultáneamente con objetivos de mitigación climática, recuperación de nutrientes y acceso a energía.
Soluciones adaptadas al contexto local
El estudio señala, no obstante, que las estrategias desarrolladas para países con sistemas de gestión de residuos más avanzados no pueden trasladarse directamente al contexto de Uganda.
Entre los factores que condicionan la aplicación de las medidas se encuentran la disponibilidad de financiación, la separación en origen, la capacidad técnica e institucional y la existencia de mercados estables para los materiales y productos recuperados.
Los investigadores consideran necesario avanzar en la mejora de la recogida y gestión de los residuos, el desarrollo de infraestructuras adecuadas y el cierre progresivo de los vertederos incontrolados, junto con sistemas que permitan recuperar el biogás y aprovechar la materia orgánica.






