Un proyecto de biometano para valorizar 246.000 toneladas inicia su evaluación ambiental
Desarrollo del proyecto y tipología de residuos
La Junta de Castilla y León ha sometido a información pública una planta de producción de biometano proyectada en el entorno de Castrogonzalo, con una capacidad de tratamiento estimada de 246.000 toneladas anuales de residuos orgánicos.
El diseño del proyecto se basa en procesos de digestión anaerobia orientados a la valorización energética de flujos residuales, con generación de biogás/biometano y producción de digestato susceptible de gestión como subproducto.
Los flujos de entrada incluyen, de forma agregada:
- Purines y estiércoles procedentes de explotaciones ganaderas
- Lodos de estaciones depuradoras de aguas residuales urbanas (EDAR)
- Residuos de fosas sépticas
- Subproductos animales no destinados a consumo humano (SANDACH)
- Otros biorresiduos orgánicos aptos para tratamiento biológico
Implantación territorial y presión logística
La ubicación prevista sitúa la instalación a escasos kilómetros de Benavente, en un entorno de influencia directa sobre núcleos rurales próximos.
La magnitud del volumen anual tratado introduce un elemento clave en la evaluación ambiental: la procedencia externa de una parte significativa de los residuos, lo que implica una red de transporte de largo alcance y una intensificación del tráfico de vehículos pesados en la zona.
Este factor reabre el análisis sobre:
- Concentración territorial de infraestructuras de tratamiento de biorresiduos
- Capacidad de carga ambiental y logística del entorno rural
- Externalización de flujos residuales desde otros ámbitos geográficos
Evaluación ambiental y gobernanza del procedimiento
El expediente se encuentra actualmente en fase de información pública y alegaciones, en la que deben incorporarse consideraciones técnicas, ambientales y urbanísticas antes de su resolución definitiva.
En este contexto, han surgido observaciones relativas a la accesibilidad de la documentación técnica, especialmente en lo referente a su disponibilidad y manejo en formato digital durante la exposición pública, lo que ha generado debate sobre la calidad de los mecanismos de participación.
Marco de transición energética y conflictividad territorial
El desarrollo de plantas de biometano se enmarca en las estrategias de descarbonización y economía circular, al promover la valorización de residuos orgánicos y la sustitución de combustibles fósiles mediante gases renovables.
No obstante, el proyecto evidencia tensiones habituales en este tipo de infraestructuras:
- Integración de grandes plantas en entornos rurales
- Gestión de impactos asociados a transporte y emisiones difusas
- Percepción social sobre concentración territorial de instalaciones de tratamiento
El procedimiento administrativo continúa abierto, quedando sujeto a la evaluación de las aportaciones técnicas y ambientales recibidas durante la fase de alegaciones.






