Valorización de residuos PET en mobiliario urbano colaborativo
En el marco de estrategias de economía circular aplicadas a residuos plásticos, la Fundación Atlético de Madrid, en colaboración con Coca-Cola Europacific Partners, ha impulsado la fabricación e instalación de un banco urbano elaborado a partir de plástico PET reciclado, como resultado de acciones de limpieza ambiental desarrolladas en distintos entornos naturales de la Comunidad de Madrid.
La iniciativa se integra dentro del programa Mares Circulares, orientado a la recogida, gestión y valorización de residuos plásticos en ecosistemas acuáticos e interiores, mediante la participación de voluntariado corporativo, deportivo y social.
Origen del material y cadena de valorización
El material empleado en el mobiliario procede de campañas de retirada de residuos en áreas naturales como embalses y zonas fluviales, donde se han recuperado fracciones significativas de residuos plásticos, principalmente PET.
Posteriormente, estos residuos han sido sometidos a procesos de reciclaje mecánico y transformación en nuevos materiales compuestos para su aplicación en mobiliario urbano.
Composición técnica del banco reciclado
- 30% plástico PET reciclado, procedente de residuos recogidos en entornos naturales.
- 50% base de polietileno, aportando resistencia estructural y durabilidad.
- 20% componente cromático, obtenido a partir del reciclaje de cajas plásticas de fruta.
Este diseño de material compuesto permite equilibrar resistencia mecánica, estabilidad frente a la intemperie y aprovechamiento de corrientes de residuos heterogéneas.
Dimensión ambiental y de sensibilización
El proyecto no se limita a la valorización material, sino que incorpora una función de infraestructura educativa y de concienciación ambiental, mediante la instalación del banco en el Centro Deportivo de Majadahonda, acompañado de un código QR con información explicativa del ciclo del residuo.
Entre los objetivos ambientales asociados destacan:
- Reducción de la presencia de residuos plásticos en ecosistemas acuáticos continentales.
- Reincorporación de flujos de PET en aplicaciones de larga vida útil.
- Sensibilización sobre microplásticos y su impacto en la cadena trófica.
- Promoción de modelos de economía circular basados en participación ciudadana y deportiva.
Enfoque de economía circular aplicada
La iniciativa ejemplifica un modelo de circularidad donde el residuo plástico pasa de ser un contaminante disperso a un recurso material estructural, integrando fases de:
- Captura del residuo en entornos naturales.
- Clasificación y tratamiento.
- Reciclaje y transformación en material compuesto.
- Reintroducción en un uso funcional con valor social y ambiental añadido.
Este tipo de proyectos refuerza la transición hacia modelos de gestión de residuos basados en trazabilidad, valorización y prolongación del ciclo de vida de los materiales plásticos.






