Jóvenes europeos plantean una Ley de Economía Circular más ambiciosa
Representantes juveniles europeos han presentado a la Comisión Europea sus recomendaciones para la futura Ley de Economía Circular, cuya adopción está prevista antes de finalizar 2026. El documento Youth Perspectives on the EU Circular Economy Act recoge las conclusiones de una consulta a 57 jóvenes de distintos países europeos, junto con las aportaciones obtenidas durante la Conferencia Anual de la Plataforma Europea de Partes Interesadas de la Economía Circular y otros intercambios con organizaciones juveniles.
El documento plantea que la futura legislación debe adoptar una visión de la economía circular que vaya más allá de la gestión de residuos y el reciclaje, actuando sobre el consumo de recursos, el diseño de los productos y las condiciones necesarias para mantener los materiales en circulación durante más tiempo.
Reducir el consumo de materiales y prevenir los residuos
Una de las principales conclusiones del análisis es que el reciclaje, por sí solo, no resulta suficiente para alcanzar una economía verdaderamente circular. Los jóvenes consultados sitúan entre sus prioridades la reducción de la demanda de materiales, la prevención de residuos y una mayor eficiencia en el uso de los recursos.
El documento reclama que la futura Ley de Economía Circular incorpore medidas que permitan reducir el consumo de materias primas vírgenes y favorezcan modelos basados en la conservación del valor de productos y materiales. Para ello, considera necesario actuar desde las primeras etapas de la cadena de valor y no limitar las políticas circulares a la fase final del producto.
Diseño para la durabilidad, reparación y reutilización
El documento identifica también el diseño de productos más duraderos, reparables y reutilizables como una de las condiciones necesarias para avanzar hacia una mayor circularidad.
Los jóvenes plantean reforzar las condiciones que permitan prolongar la vida útil de los productos y facilitar su reparación y reutilización. Este enfoque desplaza parte del esfuerzo desde la gestión del residuo hacia la fase de diseño y uso, con el objetivo de evitar que los productos se conviertan prematuramente en residuos.
La reutilización y la reparación aparecen así como instrumentos complementarios al reciclaje, dentro de una estrategia orientada a mantener productos, componentes y materiales en uso durante más tiempo.
Más materiales secundarios y sistemas de recogida eficaces
Otra de las prioridades señaladas es garantizar la disponibilidad de materiales secundarios seguros y de alta calidad. Para ello, el documento considera necesario mejorar los sistemas de recogida y las condiciones que permiten recuperar materiales con unas características adecuadas para su reincorporación a las cadenas productivas.
Esta cuestión se relaciona directamente con uno de los objetivos de la futura legislación europea: aumentar la disponibilidad de materias primas secundarias y estimular su demanda en el mercado comunitario. La Comisión Europea señala que la Ley de Economía Circular pretende facilitar también el movimiento transfronterizo de productos, materiales reciclados y residuos dentro de la Unión Europea.
La aplicación será determinante
El documento no se centra únicamente en los objetivos que debería recoger la futura ley, sino también en las condiciones necesarias para hacer efectiva su aplicación. Entre ellas se encuentran una gobernanza pública sólida, mecanismos que hagan las opciones circulares accesibles y asequibles y una mayor inversión en competencias relacionadas con la economía circular.
Los jóvenes consideran además necesario mantener su participación durante la fase de implementación de las futuras políticas. La consulta pretende así que la perspectiva juvenil no quede limitada al proceso de elaboración de la norma, sino que continúe durante su desarrollo y aplicación.
Una aportación al diseño de la futura legislación europea
Las recomendaciones fueron entregadas el 31 de agosto a Jessika Roswall, comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, en un encuentro con 16 jóvenes que participaron en la elaboración del documento. La Comisión Europea ha señalado que estas aportaciones contribuirán a los trabajos preparatorios de la futura Ley de Economía Circular y a la evaluación de impacto que acompaña su elaboración.
La futura norma tiene como objetivo acelerar la transición hacia una economía más circular y mejorar la competitividad, la resiliencia y la seguridad económica de la Unión Europea. En este contexto, las aportaciones juveniles plantean que el nuevo marco europeo combine reducción del consumo de recursos, durabilidad, reparación, reutilización, sistemas eficaces de recogida y reciclaje, evitando que la circularidad se limite exclusivamente a la gestión de los residuos.






