La PPWR refuerza la prevención de residuos de envases mientras las pymes afrontan nuevos retos de aplicación
La Circular Valley Stiftung considera que la nueva regulación europea sobre envases, conocida como PPWR, establece una dirección adecuada para reducir los residuos de envases y avanzar hacia una mayor circularidad de los materiales. Al mismo tiempo, reclama soluciones prácticas para facilitar su aplicación, especialmente entre las pequeñas empresas que operan en mercados europeos.
Según los datos de Eurostat citados por la organización, en 2023 se generaron en la Unión Europea una media de 178 kg de residuos de envases por habitante, mientras que en Alemania la cifra alcanzó aproximadamente los 215 kg.
Menos envases innecesarios
Uno de los aspectos valorados positivamente es la limitación del espacio vacío en los envases secundarios, de transporte y de comercio electrónico.
La organización considera que evitar cajas excesivamente grandes puede reducir tanto el consumo de materiales como la cantidad de residuos que posteriormente debe gestionar el consumidor.
No obstante, la Circular Valley Stiftung señala que no todos los envases cumplen la misma función. En determinados productos, como perfumes, artículos de regalo o productos destinados a ocasiones especiales, el propio envase puede formar parte de la experiencia de compra.
Por ello, plantea que el objetivo no debería ser únicamente utilizar menos envases, sino diferenciar entre el embalaje innecesario y aquel que cumple una función concreta.
Reutilización, reciclabilidad y materiales reciclados
La organización también considera positiva la orientación de la PPWR hacia una mayor reutilización, reciclabilidad y utilización de materiales reciclados.
Estos elementos contribuyen, según la fuente, a mantener los materiales durante más tiempo dentro del circuito productivo y a avanzar hacia una economía más circular.
El reto para las pequeñas empresas
La principal preocupación señalada por la Circular Valley Stiftung se encuentra en la aplicación práctica de las nuevas obligaciones.
Las pequeñas y medianas empresas que venden sus productos en varios Estados miembros pueden encontrarse con diferentes requisitos administrativos, registros y obligaciones relacionadas con la designación de representantes autorizados.
Para pequeños fabricantes, comerciantes o empresas que realizan ventas directas, esta carga puede convertirse en una barrera desproporcionada, según la organización.
Una de las posibles soluciones planteadas consiste en desarrollar tipos estandarizados de envases para el comercio transfronterizo. La organización señala que muchas de estas cajas cumplen funciones similares, como proteger los productos frente a humedad, luz o golpes, por lo que no todas las pequeñas empresas deberían tener que desarrollar soluciones específicas para cada mercado.
El desafío: aplicar la regulación sin perder su objetivo
La posición de la Circular Valley Stiftung no cuestiona los objetivos ambientales de la PPWR. Su planteamiento es que la reducción de residuos de envases y el avance hacia sistemas más circulares deben ir acompañados de mecanismos que permitan a las empresas cumplir las nuevas exigencias de forma viable.
En este sentido, reclama una mayor colaboración entre las administraciones y el sector empresarial para identificar las principales dificultades y desarrollar soluciones comunes, especialmente para el comercio transfronterizo.






