Los residuos de palas eólicas encuentran una segunda vida en el hormigón
La gestión de las palas de aerogeneradores al final de su vida útil plantea dificultades debido a la combinación de materiales que las componen, entre ellos polímeros, fibras de vidrio y madera de balsa. Para explorar una vía de valorización de estos residuos, investigadores de la Universidad de Burgos han estudiado su incorporación en mezclas de hormigón como sustituto parcial de los áridos naturales. El trabajo, titulado Technical feasibility of adding 20% wind turbine blade waste to concrete: Fresh, mechanical, deformational, and sustainability assessment, se publicó en junio de 2026 en la revista Journal of Environmental Management y analiza el comportamiento del material resultante desde el punto de vista de sus propiedades físicas, mecánicas y ambientales.
Sustituir el 20 % de los áridos naturales
El estudio empleó residuos de palas de aerogeneradores triturados sin separar previamente sus diferentes componentes. El material obtenido contenía madera de balsa, polímeros y fibras y microfibras de polímero reforzado con fibra de vidrio (PRFV).
Los investigadores incorporaron este material en una proporción equivalente al 20 % del volumen de los áridos naturales. La mezcla resultante presentó una trabajabilidad ligeramente inferior a la del hormigón de referencia, aunque mantuvo una consistencia de clase S2 tras ajustar las cantidades de agua y plastificante. Según el estudio, esta consistencia permite, en principio, colocar el hormigón mediante procedimientos convencionales de vibración.
Esta vía de aprovechamiento permitiría utilizar conjuntamente distintas fracciones de las palas, sin exigir una separación selectiva previa de todos sus componentes. No obstante, el comportamiento final depende de la composición del residuo y de su interacción con el resto de materiales de la mezcla.
La resistencia a flexión se mantiene y se duplica la energía absorbida
Los ensayos mostraron que la incorporación de residuos redujo, en general, las propiedades mecánicas del hormigón, debido a la presencia de partículas más débiles que los áridos convencionales. Sin embargo, la resistencia a flexión se mantuvo en 5,59 megapascales.
El resultado más destacado se observó en el comportamiento tras la aparición de fisuras: el material con residuos de palas absorbió el doble de energía durante la flexión que el hormigón de referencia. Los investigadores relacionan esta mejora con la presencia de fibras de vidrio, que contribuyen a mantener la unión entre las superficies de las grietas y favorecen una rotura más dúctil.
El análisis mediante microscopía electrónica confirmó la orientación de las microfibras y su contribución a limitar la propagación de las fisuras. Las muestras también mostraron una menor anchura de las grietas y ausencia de desprendimientos superficiales del material durante el fallo por flexión.
Reducciones en determinadas categorías de impacto ambiental
La investigación incluyó un análisis del ciclo de vida desde la extracción de materias primas hasta la salida del producto de fábrica. En comparación con el hormigón convencional, la mezcla que incorporaba residuos de palas presentó reducciones aproximadas del 6 % en el potencial de agotamiento abiótico asociado a combustibles fósiles y en el potencial de calentamiento global.
Los autores también observaron mejoras ambientales al relacionar los impactos con el rendimiento mecánico del material, especialmente con la resistencia y la energía absorbida durante la flexión. Estos resultados deben interpretarse dentro de los límites del análisis realizado: no significan que todas las categorías de impacto ambiental disminuyan en la misma proporción ni que se haya evaluado el ciclo de vida completo de una estructura construida con este hormigón.
El trabajo demuestra experimentalmente que los residuos de palas pueden incorporarse a una mezcla de hormigón y modificar favorablemente su comportamiento frente a la flexión, aunque con pérdidas en otras propiedades mecánicas. Los investigadores apuntan a su posible utilización en elementos con menores exigencias resistentes y sometidos principalmente a esfuerzos de flexión. Será necesario realizar nuevas evaluaciones para determinar las condiciones de aplicación y la viabilidad de esta alternativa a escala industrial.







