Metabarri inicia su actividad para transformar residuos orgánicos en biometano
La planta Metabarri ha iniciado su actividad en el Ecoparque de Artigas, en Bizkaia, para transformar los residuos orgánicos recogidos selectivamente en biometano, un gas renovable preparado para su inyección en la red de transporte de gas natural. La instalación ha sido impulsada por una alianza público-privada formada por la Diputación Foral de Bizkaia, a través de Garbiker.
Según el Gobierno Vasco, se trata de la primera planta del Estado que realiza en un mismo espacio todo el proceso, desde la recepción y tratamiento del residuo orgánico hasta la obtención de biometano preparado para su incorporación a la red. La infraestructura comenzó su fase de pruebas en junio y está previsto que empiece a recibir los primeros residuos a finales de septiembre, iniciando progresivamente su actividad.
Capacidad para tratar 50.000 toneladas al año
Metabarri cuenta con una capacidad de tratamiento de hasta 50.000 toneladas anuales de materia orgánica y ocupa una superficie aproximada de 8.300 metros cuadrados, junto a la actual planta de compostaje del Ecoparque de Artigas.
Su puesta en funcionamiento responde al crecimiento previsto de la recogida selectiva de materia orgánica mediante el contenedor marrón y complementará la capacidad de las instalaciones de compostaje existentes en Bizkaia. El objetivo es aumentar el aprovechamiento de estos residuos y reducir al mínimo aquellos que terminan siendo eliminados.
Del residuo orgánico al biometano
El proceso comienza con los residuos depositados en el contenedor marrón. La materia orgánica se introduce en depósitos cerrados, donde se descompone y genera biogás. Posteriormente, este gas se purifica para obtener biometano, con características similares a las del gas natural y preparado para incorporarse a la red.
En el caso de Metabarri, el biometano se inyectará en la red de transporte de Enagás Transporte del Norte, en la que participa el Ente Vasco de la Energía. De esta manera, los residuos orgánicos recogidos en Bizkaia pueden convertirse en una fuente local de energía renovable.
Aprovechamiento energético y material
El proceso no termina con la producción de biometano. El material que permanece después de la obtención del gas se somete posteriormente a tratamiento para producir compost.
Así, la materia orgánica tiene un doble aprovechamiento: primero se utiliza para generar biometano y, posteriormente, el material restante se destina a la producción de compost. El Gobierno Vasco señala que este tratamiento permitirá además agilizar el proceso posterior en Bizkaiko Konpostegia y duplicar su capacidad de tratamiento de materia orgánica.
Una instalación vinculada al crecimiento de la recogida separada
La construcción de Metabarri responde a la necesidad de adaptar las infraestructuras de tratamiento al incremento de la recogida selectiva de la fracción orgánica. El Plan Integral de Prevención y Gestión de Residuos de Competencia Local de Bizkaia 2030 plantea avanzar en la separación y aprovechamiento de estos residuos.
A pleno rendimiento, la instalación podrá generar una cantidad de energía equivalente al consumo de alrededor de 12.700 hogares al año. El Gobierno Vasco estima además que la utilización del biometano permitirá reducir hasta un 95 % las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas al uso de combustibles fósiles.
Una inversión de 25 millones de euros
La infraestructura ha supuesto una inversión de 25 millones de euros, de los que más de 17 millones corresponden a una subvención procedente de los fondos Next Generation.
Con su puesta en marcha, Metabarri incorpora una nueva capacidad de valorización de la materia orgánica recogida selectivamente en Bizkaia y permite combinar el aprovechamiento energético del residuo mediante la producción de biometano con su posterior aprovechamiento material para obtener compost.







