Portugal instala 500 cerraduras inteligentes en contenedores de residuos de siete municipios
Control de acceso para mejorar la recogida municipal
La empresa tecnológica portuguesa ha desplegado aproximadamente 500 cerraduras inteligentes en contenedores de superficie y semisoterrados de siete municipios de Portugal. Según la información publicada el 18 de septiembre de 2026, los sistemas dan servicio a unos 20.000 residentes.
Las instalaciones se distribuyen entre Braga, Santo Tirso, Estremoz, Vagos, Torres Novas, Cinfães y Madalena, en las Azores. El objetivo es limitar el uso de los contenedores a las personas autorizadas y ofrecer a los ayuntamientos información sobre la utilización de estas infraestructuras.
Evitar los depósitos fuera de las zonas asignadas
Uno de los problemas que pretende abordar el proyecto es el denominado turismo de residuos, que consiste en depositar basura en contenedores situados fuera del área de recogida correspondiente. Esta práctica puede reducir la capacidad disponible para los residentes autorizados y aumentar la presión sobre los servicios municipales.
Las cerraduras permiten restringir el acceso y registrar el número de aperturas de cada contenedor. Con estos datos, los municipios pueden conocer mejor los patrones de utilización y la participación de los usuarios, así como disponer de información para planificar la gestión de la recogida.
Mejorar la separación de los biorresiduos
El control de acceso también resulta relevante para los contenedores destinados a los biorresiduos. Según Sensoneo, limitar su utilización a los usuarios autorizados busca reducir el depósito de materiales impropios, que pueden contaminar la fracción orgánica y dificultar su tratamiento posterior.
La calidad del material recogido es un factor importante para facilitar su aprovechamiento. No obstante, la información publicada no aporta resultados cuantificados que permitan determinar en qué medida las cerraduras han reducido la contaminación de los biorresiduos.
Datos para evaluar el uso de los contenedores
El sistema registra las aperturas y proporciona información sobre la utilización de los puntos de recogida. Estos datos podrían servir para evaluar la participación ciudadana y estudiar posibles mejoras operativas, además de preparar futuros modelos de recogida con acceso controlado o sistemas de pago en función de los residuos generados.
Por el momento, no hay datos que confirmen una reducción de los residuos municipales mezclados como consecuencia de estas implantaciones. La empresa señala que será necesario acumular más información y compararla con los indicadores de recogida para evaluar los efectos a largo plazo.
La experiencia portuguesa muestra así una aplicación de la digitalización a la gestión de residuos municipales, aunque sus resultados ambientales deberán comprobarse con datos posteriores.







