Proyecto Europeo DiCE prueba en tres ciudades europeas nuevas vías para recuperar dispositivos sanitarios digitales al final de su vida útil
Los dispositivos sanitarios digitales ante el reto de la circularidad
El crecimiento de los dispositivos sanitarios que incorporan componentes electrónicos plantea un reto específico cuando llegan al final de su vida útil. Sensores portátiles, pastilleros inteligentes, etiquetas electrónicas y otros dispositivos combinan materiales como componentes electrónicos, plásticos y metales que requieren sistemas adecuados de recuperación.
El proyecto europeo Digital Health in the Circular Economy (DiCE) ha trabajado durante tres años para desarrollar soluciones que permitan intervenir en diferentes fases del ciclo de vida de estos productos, desde el diseño hasta la recogida, reutilización, reacondicionamiento y reciclaje. La iniciativa, financiada por la Unión Europea, finaliza el 30 de septiembre de 2026.
En febrero de 2026, la Comisión Europea recogía entre los principales resultados del proyecto el desarrollo de flujos de recuperación circular, 31 posibles directrices de diseño circular y el rediseño de varios dispositivos para facilitar estrategias de reutilización y reciclaje.
Tres ciudades ponen a prueba los sistemas de recogida
Uno de los trabajos desarrollados durante 2026 se ha centrado en conocer cómo responden los ciudadanos ante diferentes opciones para devolver los dispositivos sanitarios digitales una vez que dejan de utilizarse.
Los ensayos se realizaron en Geel, en Bélgica; Valladolid, en España; y Maribor, en Eslovenia, con la participación de 414 personas. Los resultados publicados por DiCE el 23 de junio muestran que más del 60 % de los participantes estaría dispuesto a entregar dispositivos fuera de uso mediante diferentes sistemas de recogida.
Antes de los ensayos, el proyecto realizó sesiones participativas y entrevistas con ciudadanos y agentes locales para identificar hábitos, dificultades y preferencias relacionadas con la devolución de pequeños dispositivos electrónicos. En esta fase participaron 228 personas de diferentes edades en las tres ciudades.
Los resultados apuntan a que la disposición a devolver estos productos depende en buena medida de cómo se organiza el sistema. La proximidad de los puntos de recogida, su ubicación en lugares conocidos y la claridad de las instrucciones aparecen como elementos relevantes para facilitar la participación.
La recogida debe integrarse en los sistemas cotidianos
Los pilotos muestran que las estrategias de sensibilización por sí solas no son suficientes para garantizar la devolución de los dispositivos.
DiCE señala que los sistemas de recogida deben resultar accesibles y estar integrados en lugares que los ciudadanos ya utilizan habitualmente. Durante las pruebas, los participantes valoraron especialmente los puntos situados en espacios próximos y familiares, como farmacias, comercios o edificios públicos.
El proyecto también ha trabajado con 25 contenedores inteligentes de recogida desplegados en Bélgica, Eslovenia y España. Estos equipos incorporan sensores para detectar los dispositivos depositados y permiten realizar un seguimiento en tiempo real, integrando la identificación de los artículos en los procesos de logística inversa destinados posteriormente a la reutilización o el reciclaje.
De esta forma, la recuperación no se plantea únicamente como una cuestión de disponer de un contenedor específico, sino como una cadena que debe conectar la devolución del dispositivo con su transporte y posterior tratamiento.
Del diseño del dispositivo a su recuperación
El proyecto también ha abordado la circularidad desde las primeras fases del diseño. La Comisión Europea señala entre los resultados obtenidos por DiCE el desarrollo de 31 directrices potenciales de diseño circular adaptadas a dispositivos sanitarios digitales.
Dentro de los casos estudiados se encuentran las etiquetas digitales, los pastilleros inteligentes y un dispositivo endocortador utilizado en cirugía. El proyecto ha desarrollado modificaciones destinadas a facilitar su reutilización y reciclaje.
También se han probado procesos de reacondicionamiento de etiquetas digitales en condiciones próximas a situaciones reales. Los ensayos de reciclaje realizados sobre diferentes casos de uso han permitido identificar recomendaciones tanto para mejorar el diseño de los productos como para optimizar sus procesos de reciclaje.
El proyecto señala, además, que los dispositivos sanitarios digitales de pequeño tamaño requieren modelos específicos de circularidad. Los primeros trabajos sobre remanufactura mostraron que, para determinados productos, puede ser necesario desarrollar ecosistemas de recuperación más cortos y recurrir al reacondicionamiento o reprocesamiento en lugar de aplicar directamente modelos tradicionales de remanufactura.
La recuperación requiere una cadena circular completa
Los resultados de DiCE muestran que mejorar la circularidad de los dispositivos sanitarios digitales requiere actuar simultáneamente sobre el diseño, la recogida y las operaciones posteriores.
El proyecto ha desarrollado modelos de logística inversa tanto para entornos profesionales como domésticos, estrategias para incentivar la devolución y nuevos modelos de negocio adaptados a los dispositivos médicos. También ha formulado recomendaciones destinadas a facilitar el reprocesamiento y reciclaje dentro del marco regulatorio europeo aplicable a los productos sanitarios.
Para ampliar estas soluciones será necesario, según el propio proyecto, avanzar en la adaptación normativa, invertir en infraestructuras de logística inversa y mantener la colaboración entre los distintos agentes de la cadena de valor. DiCE identifica además la estandarización de la evaluación del rendimiento y la armonización de definiciones como elementos que pueden facilitar la adopción de estas soluciones.
Cerrar el ciclo también depende del usuario
Los pilotos realizados en Valladolid, Geel y Maribor incorporan una dimensión especialmente relevante para la gestión de estos residuos: la participación del usuario final.
Los resultados indican que existe disposición para devolver los dispositivos, pero que el diseño del sistema de recogida condiciona la facilidad con la que esa participación puede producirse. Para DiCE, acercar los puntos de devolución a los espacios cotidianos y organizar adecuadamente la logística posterior son condiciones necesarias para convertir esa disposición en una práctica efectiva.
Con el proyecto en su fase final en 2026, los resultados obtenidos permiten conectar el ecodiseño, la reutilización, el reacondicionamiento, la recogida y el reciclaje dentro de una misma estrategia para reducir los residuos asociados a los dispositivos sanitarios digitales y favorecer una utilización más eficiente de los materiales que contienen.







