¿Puede el “Mini Paquete de Economía Circular” de la UE resolver los retos de recursos, reciclaje y circularidad?
El dilema del plástico reciclado: seguridad, trazabilidad y confianza del mercado
¿Es aceptable introducir en la cadena alimentaria envases fabricados con plásticos procedentes de flujos de residuos no controlados?
¿Queremos productos infantiles elaborados con materiales reciclados cuya composición química no puede trazarse con fiabilidad?
Estas cuestiones son ya operativas, no teóricas. En las próximas semanas, la Unión Europea decidirá cuándo los residuos plásticos dejan de considerarse residuos para pasar a ser productos. Esta definición regulatoria marcará el futuro de la circularidad del plástico en Europa: puede reforzar la economía circular o, por el contrario, abrir lagunas críticas en los controles del comercio de residuos, con implicaciones directas para la salud humana y la protección ambiental.
En este contexto, la EIA, junto con sus socios de la alianza Rethink Plastic, ha publicado un informe que identifica los principios técnicos y salvaguardas necesarios para una política eficaz de “fin de la condición de residuo” (End-of-Waste, EoW).
Presión sobre recursos y bajo rendimiento circular en la UE
La huella material europea sigue siendo estructuralmente elevada, mientras que las tasas de circularidad apenas han mejorado en la última década. Paralelamente:
- La UE mantiene una fuerte dependencia de materias primas importadas y combustibles fósiles.
- La industria del reciclaje muestra signos de contracción.
- Grandes volúmenes de residuos terminan incinerados, en vertederos o exportados.
Este modelo genera impactos ambientales persistentes y limita la autonomía estratégica europea en materias primas.
Para revertir esta situación, la Comisión Europea lanzó a finales de diciembre el denominado Mini Paquete de Economía Circular, cuyo objetivo es impulsar el reciclaje de plásticos y el uso de contenido reciclado. Una pieza clave del paquete es la propuesta de criterios EoW armonizados para plásticos, que establecen cuándo un residuo, tras su reciclaje, puede volver a comercializarse como producto.
El papel crítico de los criterios End-of-Waste (EoW)
En la legislación europea, residuos y productos están sujetos a marcos regulatorios muy distintos. Mientras que los residuos se controlan estrictamente —especialmente en el comercio transfronterizo—, los productos no.
Los criterios EoW determinan el punto exacto en el que un material reciclado deja de estar bajo la normativa de residuos. Una vez alcanzado este estatus, puede circular con menos controles dentro y fuera de la UE.
Por ello, la solidez de estos criterios es determinante:
- Criterios estrictos favorecen una circularidad segura y trazable.
- Criterios débiles permiten la recirculación de sustancias peligrosas, facilitan el comercio ilegal y socavan la confianza en los materiales reciclados.
No todos los residuos reciclados deben convertirse automáticamente en productos. Aquellos contaminados con sustancias químicas peligrosas, por ejemplo, deben seguir regulados como residuos, incluso si se destinan a nuevas aplicaciones.
Riesgos sistémicos: comercio de residuos y externalización del impacto ambiental
Los residuos plásticos constituyen uno de los flujos de residuos más comercializados a nivel global. Incluso cuando se declaran como “exportados para reciclaje”, una parte significativa acaba mal gestionada: vertidos incontrolados, quema abierta o tratamiento en condiciones inseguras.
Estas prácticas:
- Contaminan aire, agua y suelo.
- Exponen a trabajadores y comunidades a emisiones tóxicas.
- Desplazan la capacidad de reciclaje local en países receptores.
La reciente revisión del Reglamento Europeo de Traslado de Residuos introduce una prohibición predeterminada de exportaciones de residuos a países no OCDE a partir de 2026. Sin embargo, criterios EoW laxos podrían neutralizar estos avances al permitir que residuos se reclasifiquen como productos y se exporten con menor supervisión.
Por tanto, las políticas de EoW y de comercio de residuos deben diseñarse de forma integrada.
Requisitos técnicos para unos criterios EoW robustos en plásticos
La EIA propone un marco basado en cuatro pilares:
1. Circularidad real plástico-a-plástico
El estatus EoW debe limitarse a pellets y escamas destinados a fabricar nuevos plásticos. Materiales reciclados para otros usos (por ejemplo, combustibles) no deberían ser elegibles.
2. Exclusión de flujos contaminados
Los residuos plásticos que contengan sustancias químicas peligrosas o mezclas no controladas deben quedar fuera del EoW para evitar su reincorporación a productos de consumo.
3. Trazabilidad completa de la cadena de valor
Desde el producto inicial hasta el residuo, el reciclaje, el nuevo uso y el comercio, garantizando que la información del material no se pierda entre actores y fronteras.
4. Integración en una política europea de sostenibilidad más amplia
El EoW debe complementarse con medidas de prevención de residuos, restricción de sustancias peligrosas, eliminación progresiva de plásticos de un solo uso y rediseño de productos orientado a reutilización.
Textiles: un caso crítico para evitar el “greenwashing regulatorio”
Los residuos textiles son uno de los flujos de residuos de mayor crecimiento en Europa. Grandes volúmenes de textiles dañados o invendibles se exportan bajo la etiqueta de “reutilización”, cuando en realidad pasan rápidamente a ser residuos en los países receptores.
Para este sector, los criterios EoW deben actuar como mecanismo de control, no como vía de escape:
- La presunción inicial debe ser que los textiles son residuos, salvo que se demuestre de forma verificable su reutilización directa.
- Debe existir una distinción legal clara entre reutilización y reciclaje.
- Los textiles que no cumplan los criterios EoW deben seguir sujetos a la normativa de traslado de residuos.
La EIA reclama además una alineación con el Convenio de Basilea, clasificando explícitamente los residuos textiles como residuos sujetos a consentimiento informado previo.
Hacia una circularidad europea segura y libre de tóxicos
El éxito del Mini Paquete de Economía Circular dependerá de la calidad técnica de sus criterios EoW. Bien diseñados, pueden acelerar la reintroducción segura de materiales reciclados y fortalecer la autonomía de recursos de la UE. Mal definidos, corren el riesgo de legitimar el traslado del problema ambiental fuera de Europa.
Una circularidad efectiva exige trazabilidad, control químico, coherencia regulatoria y un enfoque sistémico que priorice la reducción de residuos y el ecodiseño, garantizando al mismo tiempo la protección de la salud y del medio ambiente.
[Este contenido procede de ENVIRONMENTAL INVESTIGATION AGENCY Lee el original aquí]






